Escocia – Tintineando https://tintineando.com Blog de viajes por la ciudad y el mundo Sat, 30 May 2020 15:14:52 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.7.8 Rutas de senderismo en la Isla de Skye https://tintineando.com/rutas-senderismo-isla-skye/ https://tintineando.com/rutas-senderismo-isla-skye/#respond Tue, 26 May 2020 23:03:46 +0000 https://tintineando.com/?p=2075 Senderismo en la isla de SkyeConoce dos de las principales rutas de senderismo que puedes hacer en la Isla de Skye, en Escocia. ¡Un paisaje mágico con tus propios pies!]]> Senderismo en la isla de Skye

En otro artículo ya hemos hecho una completa ruta en coche por la Isla de Skye, sin duda uno de los rincones más bonitos de Escocia. Ahora vamos a prestar atención al capítulo del senderismo en Skye, una actividad que debes tener muy en cuenta si te estás planteando visitar esta isla escocesa, siempre y cuando tu estado físico sea más o menos aceptable. Sin duda, un colofón perfecto a un viaje por Escocia.

Entre sus muchas virtudes, la Isla de Skye es todo un paraíso para el senderista y aficionado al trekking. Sus paisajes, su orografía, el tamaño de la isla y la escasa población forman un cóctel perfecto para que sea posible explorar el territorio por prácticamente cualquier lugar.

Estamos en la más famosa de las Islas Hébridas Interiores, al noroeste de Escocia. Hace mal tiempo prácticamente todo el año, con cierto alivio en los meses de verano. Tenlo muy presente porque en Skye nieva con facilidad en invierno y los días pueden ponerse feos rápidamente. Una lluvia fuerte puede estropearte la jornada e, incluso, crearte alguna complicación en plena ruta.

En este artículo abordaremos dos de las rutas más famosas en la Isla de Skye, una de nivel fácil y otra de nivel intermedio. Como vimos en el artículo donde hacíamos un recorrido en coche, son dos caminatas por lugares de una belleza inigualable. Las dos están en la llamada península Trotternish, que es el extremo nororiental de Skye. Un territorio afectado por los corrimientos de tierras que han ido modelando, y siguen modelando, la orografía.

Ruta al Old Man of Storr

Cualquiera que parte de Portree en dirección norte por la carretera A855 se fija con esta curiosa roca que destaca ya desde kilómetros atrás. El Old Man of Storr es todo un icono en Escocia y preside este pequeño macizo rocoso (Storr) que mira al Sound of Raasay, esa especie de canal que se forma entre las islas.

La ruta al Old Man parte desde el gran aparcamiento situado al pie de la carretera. Su tamaño ya es indicativo de la popularidad de la ruta. El camino tiene partes pedregosas pero es fácil de seguir. El Old Man siempre está como referencia y, si nos giramos, empezaremos a tener una increíble vista sobre la Isla de Raasay.

Storr, isla de Skye
El Storr es el macizo rocoso que corona la montaña.

 

Vista Old Man of Storr
La espectacular vista desde lo alto desde el Old Man of Storr.

La ruta es prácticamente una ascensión de dos kilómetros de largo. Una vez arriba, podemos entretenernos y estirar la caminata por los alrededores del Old Man. Da igual hacia donde mires porque querrás hacer fotos en todas las direcciones. Para descender, puedes volver por el mismo lugar o continuar la ruta un poco más, a espaldas del Old Man para luego dar un rodeo por detrás como se indica en esta ruta alternativa.

  • Ruta circular
  • Distancia (ida y vuelta): 4,5 kilómetros
  • Duración: 1,5 – 2 horas
  • Desnivel: 288 metros
  • Mapas y coordenadas

Ruta por el Quiraing

Si la ruta al Old Man of Storr te pareció un aperitivo, puedes meter una marcha más por la tarde o al día siguiente con una ruta por el Quiraing. El Quiraing es una de las zonas más afectadas por el deslizamiento de tierras en esta parte de Skye, lo que le confiere este particular modelado del paisaje.

La carretera que atraviesa el Quiraing desde Staffin ya sirve de introducción al paisaje que vamos a ver en esta ruta. Un paisaje de ensueño lleno de colinas con colores que cambian según la luz del día. Verás un par de aparcamientos al pie de la carretera, en una zona de curvas cerradas. La ruta comienza precisamente ahí hacia el norte de forma circular.

El camino es un tanto irregular, con secciones rocosas y algunos pasos estrechos. Conviene tener precaución en la pisada. En invierno, piolets y crampones son necesarios. El primer tramo es sencillo, con un buen sendero y una ruta clara. El paisaje se presta a ser fotografiado desde el inicio.

Si en la anterior ruta el Old Man era la roca icónica, en esta lo será el Needle Rock (la Aguja), otra característica roca vertical bastante prominente. La primera mitad del circuito nos conduce por la parte baja del macizo rocoso, a una altitud de unos 300 metros. En algunos tramos estaremos prácticamente debajo de varias paredes de roca, a las que subiremos en el recorrido de regreso. En todo el entorno, pináculos de roca que rompen con la suavidad de las colinas. Según se gana altura, más se percibe el conglomerado de islas y lochs que conforman el litoral de Skye.

Needle Rock en la isla de Skye
The Needle Rock, en Quiraing.

Quiraing, isla de Skye

Un giro a la izquierda introduce la ascensión a la cresta de estas montañas, donde aguarda una curiosa altiplanicie. Si el día está más o menos claro, será momento para deternernos y entender mejor la costa, las islas y el mar, del que se obtiene una privilegiada vista. Así, iremos descendiendo poco a poco para volver al aparcamiento y terminar esta fantástica ruta.

  • Ruta circular
  • Distancia: 6,5 kilómetros
  • Duración: 3 – 4 horas
  • Desnivel: 374 metros
  • Mapas y coordenadas

Otras rutas de trekking en Skye

La Isla de Skye ofrece innumerables posibilidades para hacer senderismo y trekking por sus increíbles paisajes. Incluso, en una misma zona podemos encontrar rutas que conducen al mismo lugar con diferentes variantes y recorridos, unas más largas que otras, o de diferente dificultad. Esto permite que sea muy fácil encontrar la opción más apropiada para cada tipo de persona y gustos.

Aunque en este artículo solo he señalado dos de las más famosas, si tu idea es hacer alguna ruta a pie en Skye te recomiendo que consultes la página web Walkhighlands, que ya he mencionado en algún otro artículo. Es una auténtica biblia del trekking en Escocia, con especial atención a las Highlands y las islas. En ella encontrarás muchas opciones de rutas por Skye.

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Ruta en coche por la Isla de Skye https://tintineando.com/isla-skye-ruta-coche/ https://tintineando.com/isla-skye-ruta-coche/#respond Tue, 26 May 2020 23:02:56 +0000 https://tintineando.com/?p=1272 Old Man of Storr, en Skye (Escocia)La Isla de Skye es, sin duda, un lugar fundamental en todo viaje a Escocia. Te enseño qué ver y cómo explorar esta isla en coche.]]> Old Man of Storr, en Skye (Escocia)

Es quizás el paisaje que más me fascina de Escocia, al que he ido como cuatro o cinco veces y no me cansaré de seguir haciéndolo. Visitar la isla de Skye tiene que estar en todo viaje por Escocia. Tu experiencia escocesa no estará completa si no conoces esta mágica isla, la mayor de las Islas Hébridas Interiores, uno de los archipiélagos del país.

¿Es Skye la isla de la que tomó referencias Hergé para el libro de Tintín y La Isla Negra? Al final de este artículo haremos una aproximación a este tema.

Viajar a Skye

Llegar a la Isla de Skye

Hay dos formas de llegar a Skye. Bien mediante el barco que une la isla con la ciudad de Mallaig, o bien a través del puente que la conecta con el resto de Escocia, a través de las Highlands. Esta es la forma más popular de llegar y que puedes aprovechar si estás de ruta en coche por las Highlands, como ya vimos en otro artículo. Si es así, lo harás tras visitar maravillas como el archiconocido castillo de Eilean Donan, muy cercano al puente de Skye.

También es posible llegar y recorrer Skye en transporte público. Además de los autobuses de línea que llegan hasta aquí, puedes llegar hasta Skye en tren desde Edimburgo. La estación de Kyle of Lochalsh, última parada de la West Highland Line, te espera casi al pie del puente. Desde allí, puedes cruzar caminando el puente de Skye para, una vez dentro de ésta, recorrer la isla en autobús.

Siempre que he ido a Skye lo he hecho en coche de alquiler por la libertad que te da, sobre todo si entre tus planes entra hacer alguna ruta de senderismo. Es la forma más recomendable.

Conducir en Skye

Así que ti si te decides por el coche vivirás una de esas curiosidades propias de Escocia y sus Highlands: los passing pass. Exceptuando las carreteras principales de Skye que cuentan con un ancho para dos vehículos, el resto de rutas interiores son pistas de asfalto en las que difícilmente caben dos coches en el mismo momento. Por ello existen los passing pass.

El passing pass no es más que una zona de parada cuyo ancho permite el paso de dos vehículos en sentidos opuestos. Una zona de paso donde el primero en llegar es el que debe parar y ceder la prioridad al otro vehículo que todavía se aproxima. No pararás de agradecer el paso al otro conductor o de ser tú el que devuelve el saludo.

conducir en la isla de Skye
Las Black Cuillins, al fondo.

Por lo demás, conducir por Skye es sencillo. Apenas hay tráfico ni carreteras peligrosas, más allá de alguna curva puntual en la zona alta de la isla. Conducir aquí es muy placentero y podrás parar en casi cualquier lugar para hacerte fotos. Solo un obstáculo te hará detener el coche de vez en cuando: los rebaños de ovejas. Incluso te pararás a hacerles fotos.

¿Cuál es la mejor época para ir a Skye?

Skye está en el norte de Escocia, lo que determina claramente el clima. En invierno, frío, lluvia y nieve incluso a cualquier altitud. En verano, un tiempo aceptable en el que ver algunos claros es un motivo de alegría. Estás en Escocia, no esperes un verano de sol y calor, pero sí una meteorología cómoda para viajar, con poca lluvia y temperaturas intermedias.

Ese tiempo aceptable hace que la Isla de Skye se llene de turistas en verano (aun así, no te esperes un Benidorm en Escocia). En Escocia es muy habitual los viajes con caravanas y Skye se presta a ello. Además, al ser un lugar que ofrece senderismo, barco y otras actividades, hace que el verano sea la época ideal para visitarla.

Ovejas en la isla de Skye
¡Te encontrarás ovejas constantemente!

En Skye apenas hay hoteles. El principal alojamiento son los B&B (Bed and Breakfast), hostels y algún pequeño hotel familiar, por lo que es muy fácil encontrarse con muchos No vacancies en la puerta. Es una isla poco poblada, así que si vas en verano planifica con antelación.

¿Qué ver en la Isla de Skye?

Mapa de ruta

La mejor manera de recorrer la Isla de Skye en coche es de manera circular. Las carreteras principales casi nos obligan a ello, con la salvedad de alguna carretera interior que tomaremos para visitar algún lugar de interés.

Como ves, optamos por un recorrido circular empezando por el lado sureste de la isla, con varias paradas en el noreste, para luego continuar circunvalando hacia el oeste (la zona más alejada) y terminando de nuevo por el sur.

Del puente de Skye a Sconser

Cruzamos el famoso puente de Skye. Una estructura curva que une la isla con el resto de Escocia desde el año 1995. Nuestros primeros kilómetros por la Isla de Skye nos conducen por un territorio llano a través de varias pequeñas localidades, como Kyleakin o Broadford. Son buenos lugares para avituallarse, hacer compra y cargar el depósito de combustible para recorrer la isla con tranquilidad.

Es a partir de Broadford cuando el viaje empieza a cobrar color. La carretera A87 serpentea muy pegada a un mar que deja de parecer mar para aparentar otra cosa. El vecino islote de Scalpay aparece a escasos metros y visto desde la carretera da la sensación de que solo un río o canal nos separa. Los lochs escoceses son así, pueden ser lagos interiores como pequeñas rías que se forman en una costa que parece haber sido dibujada por un niño.

Paisaje de la Isla de Skye.
Paisaje de la Isla de Skye.

Un poco más adelante hacemos parada en un pequeño aparcamiento para presenciar la cascada de Blackhill (Blackhill Waterfall), en el lado izquierdo de la carretera. Es un hermoso torrente de agua que cambia de aspecto según la estación del año, con más o menos caudal y unas montañas de fondo que nos regalan un incomparable marco para la foto.

Desde allí, en escasos seis kilómetros llegamos a Sconser, el puertito donde tomaremos un barco hacia la vecina isla de Raasay.

La Isla de Raasay

Raasay parece un trozo de Skye que las aguas de los lochs han separado para siempre. Se prolonga de sur a norte, como un dedo de tierra que parece buscar la salida hacia el mar. El espacio entre las dos islas se denomina el seno de Raasay, o Sound of Raasay.

Aunque pueda parecer pequeña (6 hectáreas) y prácticamente desierta (150 personas), Raasay esconde un pasado que nos lleva hasta el clan de los MacLeods, que dominó la isla entre los siglos XV y XIX. Aquí nació uno de los poetas más importantes de la literatura escocesa, Sorley MacLean.

En uno de mis viajes a Skye con un grupo de amigos, caímos aquí de casualidad, porque el único albergue con camas libres en una de las noches estaba aquí, en Raasay. Entre las pocas construcciones que tiene la isla hay un maldito bendito hostel (desconozco si sigue en funcionamiento). Lo curioso es que en nuestro caminar desde el puerto hasta allí, apareció un camionero que se ofreció a llevarnos… Un camión en una isla casi desierta. Milagros difíciles de comprender.

barco isla raasay escocia
Vista de Skye desde el barco que conduce a la vecina isla de Raasay.

Desde Sconser puedes coger el barco que te dejará en apenas media hora en Raasay. El viaje en barco te da esa visión diferente de lo que no puedes apreciar desde tierra firme. Tras desembarcar en Raasay, tendrás muy cerca algunos lugares de interés como la destilería Isle of Raasay, que produce whiskies y ginebras con el agua procedente de manantiales situados en la cima de la isla, Dun Caan (443 metros de altitud). Podrás subir hasta esta montaña, caminando, y es que Raasay es un pequeño paraíso para los senderistas.

Portree

Sea Skye un destino tintinófilo o no, Portree merece una parada. Primero porque es una de las pocas localidades que verás en toda la isla, de hecho es el pueblo más grande de Skye, con apenas 2.300 habitantes. Está enclavado en el interior de una pequeña bahía, el Loch Portree, que resguarda su puerto. El entorno de la rada es de las partes más fotogénicas de la localidad, con bonitas casas de colores que miran a las pequeñas embarcaciones allí fondeadas.

Portree, isla de Skye
El abrigado pueblo de Portree, capital de Skye.

En verano, y al igual que el resto de la isla, Portree incrementa su vida gracias a la afluencia de turistas. Encontrarás numerosos cafés, tiendas y B&B donde poder alojarte. Eso sí, si quieres dormir aquí en verano, reserva con mucha antelación ya que los alojamientos se completan con facilidad.

Por la península Trotternish: la Skye más espectacular

Desde el mismo puerto de Portree, continúa la ruta por la carretera A855 que te conducirá a una de las costas más bonitas de Skye, la de la llamada península Trotternish. Al fondo del paisaje, empezarás a ver una roca vertical que destaca sobre la montaña que te acompaña por el lado izquierdo. Como si de un gran menhir se tratase, el Old Man of Storr se eleva ante una colina rocosa (The Storr). Es uno de los iconos naturales de Escocia.

Volvemos a la Skye más épica, sin casas, sin árboles, prácticamente inhóspita. Solo permanecen las formaciones montañosas y el agua, eterna en Escocia. Subir caminando al Old Man of Storr nos dará una de las vistas más bonitas y fotografiadas de Skye. Enfrente se vislumbra el fin del Seno de Raasay con la última de sus islas, la pequeña Rona.

Old Man of Storr, en Skye (Escocia)
La roca del Old Man of Storr, uno de los iconos de la Isla de Skye.

La ruta de trekking al Old Man of Storr es una de las más populares de Skye. No es larga ni exigente. Apenas dos kilómetros de subida para visitar a este viejo hombre, todo un icono de la isla. Ya te la contamos en otro artículo de rutas de senderismo en Skye.

La carretera continúa hacia el norte, siguiendo el litoral de la península de Trotternish. Siguiente parada: Mealt Falls. Hay que estar pendiente, un pequeño loch a la izquierda advierte del desvío. Una cascada que termina en el mar está esperando. 55 metros de caída de agua. Al fondo del escenario, la Kilt Rock, un acántilado basáltico con las características formas de este tipo de roca.

La cascada de Mealt Falls
La cascada de Mealt Falls.

Así llegamos al pequeño núcleo de Staffin, que en gaélico significa el lado este, haciendo referencia a esta parte de la isla. Frente a nosotros, la hermosa bahía de Staffin que mira a un mar donde Raasay y Rona se han quedado atrás y dan paso a la costa de la isla de Escocia que asoma enfrente por primera vez. Desde Staffin, abandonamos la A855 para emprender una pequeña carretera hacia el interior y que asciende al corazón del Quiraing.

La estrecha y empinada carretera nos anticipa lo que está a punto de llegar. El corazón de Trotternish, a unos 500 metros de altitud, se abre una impresionante visión de esta maravillosa isla. Un paisaje dramático, donde al carácter inhóspito que ya veníamos presenciando se unen colores verdes y formas increíbles. Es el Quiraing, un territorio moldeado por los corrimientos de tierras que continúan, año tras año, demostrando que el subsuelo también tiene vida.

La fotografía es prodigiosa. El azul de los lochs del fondo se combina con la mezcla verde y ocre del paisaje, bajo un cielo que puede pasar del gris al azul en cuestión de minutos. Aparcamos aquí para hacer otra ruta de senderismo.

Quiraing, isla de Skye
Los paisajes de la zona de Quiraing no te dejarán indiferente.

Dunvegan

Tras enamorarnos de Quiraing, emprendermos el descenso hacia Uig, el pequeño puerto septentrional que une Skye con la vecina isla de Lewis y Harris, la más grande de las Hébridas Exteriores y la tercera de las islas británicas, tras Gran Bretaña e Irlanda. Desde Uig, continuamos recorriendo todo el perímetro norte de Skye a través de las carreteras A87 y A850, en dirección a Dunvegan, donde se esconde el castillo habitado más antiguo de Escocia y cuna del clan MacLeod desde hace más de 700 años.

El castillo de Dunvegan es hoy uno de los principales lugares turísticos de Skye y es visitable tanto en su interior como en los jardines que lo rodean. Pero además, desde Dunvegan puedes hacer un viaje en barca por el Loch Dunvegan para ver de cerca la colonia de focas que lo habitan.

El faro de Neist Point

Desde Dunvegan tendrás muy cerca uno de los lugares más bonitos de la Isla de Skye: el faro de Neist Point (Neist Point Lighthouse). Es de esos sitios mágicos que se te quedan grabados en tu primera visita y al que siempre regresas. Estamos en el noroeste de la isla, mirando al Atlántico, en una de las zonas más remotas de Skye.

Llevarás el coche hasta el final de una carretera que te acerca a una zona de acantilados. Una gran roca piramidal se eleva ante ti, casi como si emergiese de las aguas. Ni rastro del faro. Hay que avanzar y toca caminar.

La ruta hasta el faro de Neist Point es corta, de unos dos kilómetros, pero tiene una fuerte pendiente de bajada (que luego hay que desandar) por lo que no es un camino accesible para cualquier persona. Eso sí, el esfuerzo merece mucho la pena. Una vez abajo, el faro empieza a asomar al fondo, casi enclavado en el mar. A ambos lados, la costa se transforma en unos preciosos acantilados. Pero no te quedes allí, camina hasta el mismo faro y déjate abrumar por la magia de Escocia con el Atlántico a tus pies.

Por cierto, Neist Point fue escenario de la película Rompiendo las Olas, de Lars Von Trier.

Neist Point Skye
Camino que conduce al faro de Neist Point.
Faro de Neist Point, en Skye
Al fin, el faro de Neist Point.
acantilados en Skye
Los acantilados de la zona de Neist Point.

Destilería Talisker

Toca regresar y lo haremos continuando esta vuelta a Skye. Siguiendo la carretera A863 recorreremos el lado oeste de la isla en dirección Sligachan. Varios lochs abiertos al mar dibujan la costa casi al pie de la carretera. Tras el largo Loch Harport, un desvío a la derecha nos conduce a la destilería Talisker, otra parada fundamental en Skye.

Fundada en 1830, Talisker es la única destilería que existe en Skye. De ella salen diferentes tipos de whisky single malt, de 10, 18, 25, 30 y 35 años, logrando diferentes premios internacionales y convirtiendo la marca en una de las más prestigiosas del wkisky escocés.

La visita a la destilería es muy recomendable, sobre todo para aquellos que tienen interés en el mundo del whisky. Además, incluye una cata de las diferentes modalidades. Como curiosidad, Talisker era el whisky favorito del escritor escocés Robert Louis Stevenson.

Desde Talisker, volvemos a la carretera principal en dirección a Sligachan y de ahí enfilar de nuevo hacia la salida de la isla para rematar esta maravillosa ruta por Skye.

Escocia y Tintín: La Isla Negra

No cabe duda que el libro La Isla Negra de Tintín está basado en una isla escocesa. No sólo por el atuendo que viste el joven reportero, con kilt, jersey de lana y gorro con pompón, sino por la estética de la propia isla que visita.

la isla negra escociaY aunque la Isla Negra tintinesca es mucho más pequeña que Skye, podríamos tomar varias referencias para establecer una línea entre el islote imaginado por Hergé, el cuento y la propia Skye.

Tintín llega a la Isla Negra en una pequeña lancha. En lo alto del peñasco se encuentra el castillo de Ben More, donde se esconde un temido «monstruo». No cabe duda que por monstruo ya tenemos al del lago Ness y que por Ben More encontramos varias cimas a lo largo de la geografía escocesa. En principio no hay referencias de un castillo con ese nombre, pero sí hay teorías que le encuentran inspiración en el castillo de Lochranza, en la isla de Arrán cercana a Glasgow.

La isla negra tintinesca hace honor a su nombre, negra, y en Skye encontramos las famosas Black Cuillins, un conjunto de cimas caracterizadas por su oscuro color.

Estas no son más que interpretaciones mías, pero donde sí parece haber un paralelismo es entre la capital de Skye, Portree, y el pueblo que visita Tintín en el libro, Kitloch. Según el libro Tintin, grand voyageur du siècle, editado por Moulinsart, Hergé se basaría en Portree para representar su pueblo escocés imaginario. Y aunque las casas de colores marineras no son exclusividad de Portree, podemos otorgarle cierta veracidad.

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Ruta en coche por las Highlands: Escocia en estado puro https://tintineando.com/viaje-highlands-escocia/ https://tintineando.com/viaje-highlands-escocia/#comments Tue, 17 Jul 2018 20:05:33 +0000 http://tintineando.com/?p=897 Highlands en cocheUn viaje por las Highlands de Escocia recorriendo Stirling, Glencoe, el lago Ness, el castillo de Eilean Donan y varias rutas de senderismo.]]> Highlands en coche

Todo viaje por Escocia será insuficiente si no hacemos un viaje por las Highlands, las famosas Tierras Altas que han hecho famoso a este precioso país. Una experiencia que quedará grabada en tu memoria y querrás repetir, haga el tiempo que haga. Una introspección a un paisaje sin igual, donde el verde más puro se rompe con el ocre de una tierra inhóspita. Un lugar mágico que parece dibujado por los mejores artistas de la naturaleza y que la historia se ha encargado de modelar.

Para mí, la mejor ruta en coche por Escocia.

Nuestro origen será Edimburgo. El objetivo: atravesar las Highlands por su carretera más famosa, la A82. El destino final: llegar a la Isla de Skye.

Venimos de Edimburgo, capital de Escocia, corazón de los escoceses, una ciudad fundamental. Un lugar que nos introduce sin cuartel en la cultura escocesa y en la mística que nos perseguirá durante todo el viaje. Recuérdalo en mi guía de Edimburgo.

La mejor manera de conocer las Highlands escocesas será viajando con un coche de alquiler. No temas, conducir al revés no es tan difícil. Fijarse en el coche que te precede te ayudará al principio. Eso sí, no esperes buenas carreteras. Notarás la estrechez en el asfalto, con tramos donde no caben dos coches en el que tendrás que ceder el paso en los famosos passing places. Conducir en Escocia es muy divertido y un poquito de aventura no te viene nada mal.

Además porque recorrerás la A82, considerada una de las carreteras más bonitas y peligrosas para conducir en el Reino Unido y en Europa. ¡Arrancamos!

Ruta hacia las Highlands

Stirling, corazón de Escocia

La A82 une los dos principales lagos escoceses, el Lomond y el Ness. Pero antes de enlazar con este camino, en nuestro viaje desde Edimburgo pararemos en la villa de Stirling, puerta de entrada a las Highlands.

Allí fue donde el héroe nacional William Wallace acabó con el ejército inglés aquel 11 de septiembre de 1297, en la famosa Batalla del Puente de Stirling. Aunque el puente actual es posterior (siglo XV), Stirling tiene varios lugares de interés que justifican una parada. El primero, su famoso castillo que nos recordará al de Edimburgo. Y por si nos faltaba algún personaje escocés en el álbum de fotos, la estatua del rey Robert The Bruce que preside la entrada a la fortaleza.

Monumento Wiliam Wallace
El Memorial a William Wallace.

Desde la explanada del castillo veremos a lo lejos una curiosa torre que nos llamará la atención. Se trata del Monumento Nacional a William Wallace. La torre se construyó en 1869 y los 246 escalones nos conducen a lo alto de sus 70 metros de altura. La formidable vista de Stirling y del meandro del río Forth justificarán el esfuerzo y nos mostrará los campos donde el héroe nacional derrotó al ejército inglés.

El interior de la torre alberga la supuesta espada de Wallace, una poderosa arma de 1,67 metros de largo y unos 3 kilos de peso. El Hall of Heroes nos volverá a recordar a grandes escoceses como Robert The Bruce, Robert Burns, David Livingstone, Adam Smith, Walter Scott o James Watt.

Eso sí, en el monumento ya no podrás ver la estatua moderna de Braveheart (se parecía más a Mel Gibson que a Wallace) que recibía a los visitantes en el aparcamiento y se volvió un tanto popular. La figura no aguantó la crítica de los propios escoceses y fue retirada en 2008. El vandalismo acabó con ella, al estar emplazada en tal honorable e insigne lugar patriótico.

Consejo: la subida a la colina donde está la torre requiere unos 15 minutos de caminata desde la base. Si prefieres ahorrártelo, hay un bus gratuito para subir.

En cualquier caso, y aunque la película Braveheart tiene varias alteraciones históricas, te gustará volver a verla antes de viajar aquí. Por cierto, unos kilómetros al sur de Stirling está Bannockburn, donde tuvo lugar la batalla en la que Robert The Bruce vengó la muerte de Wallace y derrotó a los ingleses en 1314, cambiando el curso de la historia.

Las Highlands en coche: ruta por la A82

Una vez nos hemos mojado un poco más de historia y patriotismo escocés en Stirling, penetramos en las Highlands buscando la carretera A82. Lo haremos a través de la carretera A811, que nos conducirá al inicio del Loch Lomond, al norte de Glasgow. Será aquí nuestra primera inmersión en la geografía de las Tierras Altas escocesas.

Estos primeros 25-30 kilómetros a los pies del lago serán muy placenteros y nos ofrecerán numerosos lugares donde hacer una parada. Detrás del Lomond se encuentran los famosos Trossachs, que dan nombre a un parque nacional junto al lago (podremos entrar en The Trossachs en el viaje de vuelta, por la A84).

ruta coche Highlands
La carretera A82 es la mejor opción para atravesar las Highlands.

Ya casi al final del lago Lomond, entre Tarbet y Tyndrum, es cuando la carretera se complica. De hecho se considera uno de los tramos más peligrosos por su estrechez y alto tráfico en época de vacaciones. Sin embargo serán kilómetros de diversión al volante. Con precaución y sin estrés, la ruta se convierte en algo placentero.

Rannoch Moor: Un paisaje único

Es a partir de la localidad de Bridge of Orchy cuando abandonamos el verde y el paisaje se empieza a convertir en un lugar frío y agreste, de tonos ocres y escasa vida. Los lochs (lagos) empiezan a salpicar el entorno y nuestra sensación de soledad va en aumento. Estamos en Rannoch Moor, uno de los enclaves más imponentes de Escocia, un lugar de Especial Interés Científico y que alberga la estación de tren más alta y remota del Reino Unido (Corrour Station está a 16 kilómetros de la carretera más cercana), perteneciente a la famosa West Highland Line.

El paisaje es de leyenda. Por momentos no hay ni un alma, ni un árbol, ni un animal, ni siquiera las famosas vacas escocesas. Un lugar que la naturaleza ha querido que cuya vida sea la pura desolación. Detener el coche será una constante porque te hincharás a hacer fotos. Por suerte, la estrecha carretera tiene muchos pequeños apeaderos en donde parar. Uno de los puntos clásicos es en el Meeting of the Three Waters, una serie de cascadas que abordan la carretera.

Si quieres vivir la experiencia de dormir en plenas Highlands, nada como probar el Black Rock Cottage, en el desvío que te conduce a la estación de esquí de Glencoe.

Rutas de senderismo en The Three Sisters

Un poco más adelante, en el lado izquierdo de la A82, alcanzaremos la zona de las Tres Hermanas, The Three Sisters, un trío de montañas gemelas que esconden una sorpresa a sus espaldas. Aparcaremos aquí nuestro coche para emprender nuestra primera ruta de senderismo en las Highlands. El destino no podía ser más mágico: The Lost Valley (el Valle Perdido).

Desde el propio aparcamiento desciende un camino que nos conduce hacia las tres montañas. Entre las dos de la izquierda, un paso se abre a través de los árboles y los torrentes de agua, una subida constante que nos conduce a la parte trasera de las hermanas.

Es una ruta corta (4 kilómetros) pero un tanto dura, hay pendiente y mucha roca que nos puede complicar el paso, sobre todo si llueve mucho, por el crecimiento del río, o si nieva. El destino, una preciosa planicie verde entre montañas que nos deja con la boca abierta. Por aquí huyeron los miembros del clan Macdonald durante la llamada masacre de Glencoe, en 1692.

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Si la subida al Lost Valley te parece corta, existe una alternativa más exigente de 11 kilómetros y 7-8 horas de duración, que corona la Bidean nam Bian, la cima de la que forman parte las Tres Hermanas (1.150 metros). Una ruta dura cuya recompensa es observar el Lost Valley desde lo más alto.

Glencoe, el corazón de las Highlands

Tras el trekking volvemos al coche y continuamos por la A82 en descenso hacia Glencoe, la principal localidad de la zona. Aquí el mar se aproxima a través de uno de los lochs abiertos, una especie de ría a la escocesa tan característica en el lado occidental del país.

Glencoe es una buena base donde establecerse si nuestra intención es hacer senderismo por la zona, explorar carreteras y rincones, o simplemente recorrer un poco la costa. Para dormir, el Glencoe Independent Hostel es una gran opción para alojarnos, tanto si viajas solo, en familia, o en grupo, en un entorno único. En el camino al hostel podrás parar en el Glencoe Memorial, que nos recuerda el lugar donde perecieron 38 miembros del clan Macdonald, masacrados por órdenes del rey Guillermo III en 1692.

Otro precioso lugar donde quedarse es el Loch Leven Hotel, a orillas de dicho lago con un magnífico restaurante de comida local.

Rutas de senderismo en Glencoe: The Pap of Glencoe y el Ben Nevis

Glencoe es un lugar increíble para dejar el coche por un tiempo y ponerse a caminar. No sólo por la ruta de las Tres Hermanas, sino por otras muchas que puedes emprender en esta zona.

Una de las más famosas es The Pap of Glencoe, una curiosa montaña con forma de pecho que le da nombre (pap) y que preside el entorno de Glencoe. Pese a la escasa altitud de la cima (742 metros), la ruta al Pap tiene un punto de dificultad por su inclinación, aunque sin mayor importancia, ya que apenas son 6 kilómetros ida y vuelta desde el centro de Glencoe (por cierto, el hostel está en el camino). Una vez arriba, las vistas sobre el Loch Leven y el Loch Linnhe son espectaculares y nos ayudarán a entender mejor la curiosa morfología de las Highlands.

Abandonamos Glencoe y seguimos por la A82 rumbo a Fort William. Esta localidad es la puerta de entrada a la montaña más alta del Reino Unido, el Ben Nevis, con 1.345 metros de altitud. Una popular cima donde se puede esquiar en invierno, o practicar trekking y mountain bike en verano.

Son más de 100.000 personas las que suben al Ben Nevis cada año. La ruta más popular es la llamada Pony Track o Mountain Path, y que parte a unos dos kilómetros del centro de Fort William. A partir de ahí, un recorrido de casi 16 kilómetros ida y vuelta que nos conducirá al techo de las islas británicas. Partimos desde el nivel del mar, por lo que afrontamos un desnivel de 1.345 metros en 8 kilómetros. Pese a ello, la ruta es de dificultad media por lo que es apta para cualquier persona con un mínimo de preparación física.

Ya desde la cima del Ben Nevis, otra vista única. Su posición y su altitud nos permiten, en los días claros, divisar buena parte de las Highlands. Es una gran oportunidad para ver Escocia desde las alturas.

El lago Ness: símbolo de las Highlands

Tras Fort William dejamos los lochs abiertos al mar y volvemos al interior del país rumbo al lago Ness. En el camino nos encontraremos con un curioso monumento en el que detenerse. El Commando Memorial nos recuerda que esta zona de las Tierras Altas fue el lugar de entrenamiento de los British Commando que sirvieron en la Segunda Guerra Mundial. Los Commando constituían la unidad de élite del ejército británico, de gran valentía por sus temerarias incursiones y sabotajes tras las líneas enemigas.

Así que continuamos por la A82 hacia el archiconocido lago Ness. Será inevitable no pensar en el monstruo, no escudriñar el lago en busca de algún movimiento raro o una ola extraña que nos haga pensar que hay algún tipo de criatura con forma de dragón o de dinosaurio marino.

Lago Ness castillo Urquhart
El castillo de Urquhart, a orillas del lago Ness.

De hecho, la zona está salpicada de tiendas, museos y demás negocios donde entretenernos con Nessie y sus teorías. Porque, volviendo a lo que interesa, el lago Ness no es más que eso: un lago y punto, larguísimo eso sí (37 kilómetros). Y muy profundo, lo que motiva la oscuridad de sus aguas y todo el misticismo en torno al monstruo. En resumen, no es que merezca la pena especialmente, pero todo el mundo quiere estar.

Al pie de las aguas del Ness encontramos uno de sus atractivos, las ruinas del castillo de Urquhart, de los siglos XIII a XVI. Una fortaleza fundamental en las Guerras de Independencia de Escocia.

Retrocedemos por la A82 hasta Invermoriston, donde tomaremos la carretera A887 que nos conducirá más adelante a la A87. Se acaba pues nuestro periplo por la famosa A82. Nos dirigimos hacia la costa oeste de Escocia.

Eilean Donan: el castillo más famoso de Escocia

Lo has visto en la portada de todas las guías de Escocia, en reportajes de televisión, en blogs, en catálogos, en ferias de turismo y en revistas de viajes. Es el pintoresco castillo de Eilean Donan, el más famoso de Escocia (con permiso del castillo de Edimburgo). En cuanto lo veas desde la carretera te darás cuenta de qué castillo hablamos.

Eilean Donan Castle está en el encuentro de los lochs Duich, Long y Alsh, en plena salida hacia el mar y la Isla de Skye. Una silueta inconfundible que ha sido escenario de películas como Los Inmortales, El Mundo Nunca es Suficiente (elegido como sede del MI-6), Elizabeth, Highlander y muchas otras. Una estampa imborrable de tu viaje por Escocia.

Sobre un islote, un puente de piedra nos comunica con el castillo. Ante ti, un castillo del año 1220 al borde del agua que incluso sirvió de refugio al mismísimo Robert The Bruce. Un lugar estratégico en el curso de la historia.

Destruido a cañonazos con 50 españoles dentro

El castillo más icónico de Escocia guarda un secreto que lo relaciona con los españoles. Corrían tiempos de tensión en Europa cuando la Cuádruple Alianza se conformó para frenar las ambiciones territoriales de Felipe V de España, herido tras las cesiones del Tratado de Utrecht. Empezaba una nueva guerra. Con media Europa en su contra, el monarca español echó mano del movimiento jacobita escocés (que pretendía recuperar los tronos de Inglaterra y Escocia para los Stuart) para cambiar el guión del conflicto.

highlands eilean donan
Castillo de Eilean Donan

Felipe V planteó una invasión sorpresa de Gran Bretaña para distraer a los ingleses, hacerles retroceder en el continente y, de paso, vengar al fin la histórica derrota de la Armada Invencible. Su plan pasaba por enviar dos contingentes, uno al sudoeste y otro a Escocia, donde contarían con el apoyo jacobita y de los clanes para sublevarse y recuperar el trono.

La mala suerte y otros incidentes detuvo a casi todo el contingente español excepto a 307 soldados que lograron desembarcar en Escocia con 7.000 armas, asentándose en el castillo de Eilean Donan, propiedad del clan Mackenzie, el 13 de abril de 1719. Abandonados a su suerte, se mantuvo a medio centenar de hombres en la fortaleza, otros buscaron apoyos por el interior, mientras que los barcos regresaron a España. El 10 de mayo, a cañonazos, cinco fragatas inglesas terminaron con los españoles, un rebelde escocés y con el propio castillo. El resto lucharon en la batalla de Glenshiel (junio de 1719) junto al héroe escocés Rob Roy. Los 274 españoles que aguantaron fueron conducidos presos a Edimburgo.

En ruinas durante 200 años, Eilean Donan ha recuperado su esplendor gracias a la restauración emprendida por John MacRae, heredero del clan Mackenzie, a principios del siglo XX.

De Eilean Donan a la Isla de Skye

Desde Eilean Donan sólo te quedará recorrer los últimos 15 kilómetros de carretera que te conducirán a Kyle of Lochalsh, último pueblo, estación final del tren y puerta de entrada al puente de la Isla de Skye, la más grande de las Hébridas Interiores, y de la que hablaremos en un siguiente post. Una isla única y que merece mucho la pena.

Plan de viaje: Las Highlands, de Edimburgo a la Isla de Skye

Ejemplo de plan de viaje en dos días (con paradas)

  • Edimburgo – Stirling: 1 hora
  • Stirling: 2-5 horas (en función de las visitas)
  • Stirling – Lago Lomond: 1 hora
  • Lago Lomond – Rannoch Moor: 1 hora
  • Rannoch Moor – The Three Sisters: 15 minutos más paradas para fotografías
  • Noche en la zona de Glencoe
  • Ruta en The Three Sisters
  • The Three Sisters – Commando Memorial – Lago Ness: 2,5 horas
  • Lago Ness – Eilean Donan Castle: 2,5 horas
  • Eilean Donan – Puente de la Isla de Skye: 15 minutos
  • Distancia total: 270 millas (430 kilómetros)

Referencias

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https://tintineando.com/viaje-highlands-escocia/feed/ 2
Guía de Edimburgo https://tintineando.com/viaje-escocia-edimburgo/ https://tintineando.com/viaje-escocia-edimburgo/#comments Thu, 16 Mar 2017 13:02:12 +0000 http://tintineando.com/?p=455 edimburgoDecíamos en la primera parte del reportaje [Qué ver en Escocia (I)] que Edimburgo es la parte central de un viaje por Escocia. Es una de las ciudades más bonitas de Europa, tanto por su monumentalidad como por el ambiente que se respira en sus calles. La primera sensación que experimenta el viajero al llegar a […]]]> edimburgo

Decíamos en la primera parte del reportaje [Qué ver en Escocia (I)] que Edimburgo es la parte central de un viaje por Escocia. Es una de las ciudades más bonitas de Europa, tanto por su monumentalidad como por el ambiente que se respira en sus calles.

La primera sensación que experimenta el viajero al llegar a Edimburgo es de sorpresa por la fisionomía de la ciudad. La Old Town destaca sobremanera, ya que se configura a lo largo de la inclinada falda de un extinto volcán coronado por el castillo de Edimburgo, principal monumento de la ciudad. Es la denominada Castle Rock. Nada en la ciudad supera a este emblema patrio de los escoceses.

El fuerte nos recuerda la importancia que tuvo este estratégico lugar, desde donde los reyes escoceses dominaban el país. Sobre todo a partir de Robert The Bruce, que en el siglo XIV concedió a la ciudad un fuero especial. El poder e importancia de Edimburgo comenzaron a crecer y sus habitantes se asentaron a lo largo de la ladera del viejo volcán.

El desarrollo de la urbe a lo largo de los años provocó que su expansión obligase a buscar nuevos terrenos sobre llano, hacia un urbanismo acorde con el pensamiento de los siglos XVIII y XIX. Se configura así la New Town, claramente reconocible y físicamente separada de la antigua, como si de una urbe rival se tratase. Casas unifamiliares, plazas, orden y limpieza, frente a la destartalada e insalubre ciudad vieja.

Así se reparte Edimburgo, como dos ciudades frente a frente, con un valle entre ambos como frontera natural. El North Bridge conecta ambos lados, salvando la importante altura elegida por muchos para acabar con su vida. En el fondo del valle, encajonada, la estación de Waverley da servicio a la ciudad, en una estratégica posición para una de las puertas de entrada de viajeros.

Nor’Loch, un lago maldito

Donde hoy está Waverley y los preciosos Princes Street Gardens, siglos atrás se encontraba el Nor’Loch, que comenzó siendo una defensa natural de la ciudad para terminar como una ciénaga donde se acumulaban las aguas residuales caídas desde la Old Town. Un vertedero de aguas inmundas que creció extramuros a lo largo de los años y considerado una zona maldita.

En las ‘aguas’ del loch se practicaban las llamadas pruebas de sumersión a supuestas brujas. Si la acusada flotaba, terminaría siendo culpable. En cualquier caso, el destino no era otro que la muerte, ya que nadie podía salir de aquel apestoso lugar.

En 1763 el Nor’Loch se drenó para construir el North Bridge y comenzar a limpiar y expandir la ciudad hacia el oeste, hoy la New Town. ¿Limpio del todo? Quién sabe, quizás las almas de los que allí murieron siguen en Edimburgo.

Princes Street
Vista de la New Town y el antaño Nor’Loch, hoy los Princes Street Gardens, el monumento a Walter Scott y la estación de Waverley.

Paseo por Princes Street Gardens

Aunque estemos entre las dos ciudades, el entorno de la estación de Waverley alberga algunas atracciones turísticas y varios enclaves que nos permiten conocer un poco más Edimburgo. La propia estación de tren bien merece una ojeada, con su característica estructura.

Los Princes Street Gardens son el eje de la zona. Uno de los principales parques de Edimburgo es hoy un vergel verde donde encontrar un rato para una pausa o, en determinadas épocas, asistir a algún evento cultural. Los jardines discurren a lo largo de Princes Street, uno de los ejes comerciales.

Junto a los jardines se alza el monumento a Sir Walter Scott, uno de los símbolos de la ciudad. Esta característica torre gótica tiene un mirador en su cumbre, a 61 metros de altura, al que se accede a través de una escalera de caracol. Debajo, al nivel de la calle, alberga una estatua del autor de Ivanhoe hecha con mármol de Carrara. Es el monumento dedicado a un escritor más grande del mundo.

En los jardines se encuentra también la Scottish National Gallery, principal museo de pintura del país. Con obras que van desde el Renacimiento hasta el postimpresionismo, contiene pinturas de grandes nombres como Rembrandt, Monet, Tiziano, El Greco e incluso españoles como Goya y Velázquez.

Old Town de Edimburgo

Una vez ya identificamos las dos ciudades, pasamos a descubrir la Old Town, el verdadero corazón de Edimburgo. Un laberíntico entramado de calles empinadas y callejones interiores con mucho misterio entre sus piedras. Como ya dijimos, una de las maneras de entrar en la Old Town es a través del North Bridge, que nos conduce hacia el centro de la Royal Mile, la calle más importante de la ciudad.

La Royal Mile es la vía que une el castillo de Edimburgo con el Palacio Real de Holyrood. Como su nombre indica mide una milla escocesa y está compuesta de cuatro partes: Castlehill, Lawnmarket, High Street y Canongate. Es una de las calles más bellas y resume buena parte de la esencia de la ciudad.

royal mile
La Royal Mile.

Decía Daniel Defoe que la Royal Mile es «la calle más bonita del mundo». Y no le falta razón. Recorrerla es retroceder varios siglos e imaginarnos aquel Edimburgo medieval de los closes y la ciudad subterránea. La calle concentra joyas como la catedral de St. Giles, el Mary King’s Close o la casa de John Knox, además de auténticos pubs y tiendas de todo tipo. Y al final, cumpliendo esa milla real, el palacio de Holyrood.

Una ciudad subterránea

El Mary King’s Close es el mejor ejemplo de la ciudad subterránea de Edimburgo. Parte del misterio que nos atrae a Edimburgo se debe a este submundo, pero ¿qué es exactamente? Como hemos dicho, a partir del siglo XVI Edimburgo creció con el espacio muy limitado, al extenderse por la inclinada cresta de un viejo volcán (crecimiento crag and tail). Estas limitaciones dentro de las murallas provocaron un crecimiento en vertical de la ciudad, con edificios de hasta 14 plantas en pleno siglo XVII.

Con el paso de los siglos, para poder crecer intramuros decidieron elevar el nivel de la pendiente a ambos lados de la Royal Mile, dejando así bajo tierra las plantas bajas de los edificios. Los viejos callejones terminaron sepultados por los edificios que crecían por encima, como el ayuntamiento o el Royal Exchange. Esos callejones son los llamados close que verás por la Royal Mile, lúgubres pasadizos de apenas dos metros de ancho.

old town
Cockburn Street, en la Old Town.

Evidentemente en esta parte de las casas acabaron las clases más pobres, mendigos, enfermos o prostitutas, un húmedo lugar sin luz natural, aire fresco ni acceso al agua, 25 metros bajo tierra. Allí terminaban los residuos de las plantas nobles, por lo que estos bajos se convirtieron en un foco de enfermedades, con ratas y pulgas circulando sin cuartel. La peste de 1644-45, que llegó vía el puerto de Leith, encontró aquí su caldo de cultivo y acabó expandiéndose por todo el país.

Por ello, por todas esas inocentes víctimas que murieron en estos bajos, Edimburgo ha acrecentado su mito fantasmal y parapsicológico. Caminar por los closes es acordarse de las miles de personas que aquí murieron, cuyas almas, quizás, siguen allí arrinconadas…

Conoce en este reportaje del Canal Historia más acerca de la ciudad subterránea de Edimburgo.

El South Bridge y Cowgate

Si te fijas en el mapa de la ciudad, verás que muy cerca hay una calle denominada South Bridge (puente sur) y podrás pensar que tal puente no existe como tal. De hecho, sólo verás un arco sobrevolando la ciudad, sobre la calle Cowgate. Realmente el puente tiene 19 arcos y todos están bajo tus pies. ¿Qué pasó?

La ciudad comenzó a crecer hacia fuera tras la apertura de este y otros puentes en el siglo XVIII, y los comerciantes se establecieron sobre el South Bridge. Al poco, construyeron sus casas junto al viaducto tapando los arcos, por lo que varios pisos quedarían por debajo del mismo. Las cámaras interiores bajo los arcos albergaron desde negocios hasta destilerías clandestinas, en la época en la que el whisky pasó a tener un impuesto muy elevado. El contrabando había tomado el interior de South Bridge.

south bridge
El South Bridge está oculto bajo los edificios salvo en uno de sus 19 arcos.

La mala construcción en torno al puente terminó echando a los residentes y las galerías se convirtieron en la nueva ciudad subterránea de tabernas, burdeles y vagabundos sin ley donde la policía jamás entraba. De nuevo, un lugar tomado por la insalubridad y la muerte. Las cámaras se limpiaron no hace muchos años y hoy están cerradas al público, aunque parte de ellas sí abren para algunos tours. Los vaults de South Bridge están considerados el lugar más embrujado de Escocia.

La calle paralela al sur de la Royal Mile es Cowgate, justo bajo el arco del South Bridge. Si te gusta la noche, ésta es tu calle, sobre todo en agosto durante las tres semanas que dura el Festival de Edimburgo. Muchos locales abandonados abren en esas semanas, algunos, por cierto, forman parte de los vaults. Entre los permanentes, The Three Sisters o el Bannerman’s son indispensables.

El cementerio de Greyfriars

Desde uno de los extremos de Cowgate accedemos al cementerio de Greyfriars, uno de los más misteriosos del mundo. Allí está enterrado George bloody Mackenzie, abogado del rey Carlos II y responsable de la persecución a los covenanters, un grupo de presbiterianos revolucionarios del siglo XVII. Dicen que su fantasma ha actuado causando heridas en algunos visitantes del cementerio. De hecho, una parte del camposanto está cerrada por orden municipal. Es la cárcel de los covenanters, donde Mackenzie encerró un millar de estos protestantes y que terminaron pereciendo allí.

La curiosidad hace que el mausoleo de Mackenzie esté situado a apenas unos metros del lugar donde hacía justicia. Se sabe que un vagabundo entró en el mausoleo para resguardarse y terminó viviendo una experiencia paranormal. Algo tiene esta ciudad…

Covenanters
La prisión de los Covenanters, en el cementerio de Greyfriars.

Otro personaje indispensable de Greyfriars no es ni humano ni fantasma. Es Bobby, el Skye Terrier que esperó en la tumba de su amo, el vigilante del cementerio, durante un año hasta que terminó muriendo. Verás su estatua ante la entrada principal del recinto, junto a un pub del mismo nombre.

Por cierto, este cementerio es donde acostumbraba a pasear JK Rowling y muy cerca están tanto el café donde escribió Harry Potter (The Elephant’s House) como el famoso colegio (George Heriot) en el que se inspiró.

Ya sabéis que los cementerios son muy importantes para la cultura celta y que son lugares abiertos e integrados en la vida diaria de escoceses e irlandeses. ¡No dejéis de visitarlos!

¿Qué ver en la Old Town de Edimburgo?

  • Castillo de Edimburgo: el símbolo de la patria escocesa, la casa de los reyes de Escocia y hoy principal monumento de la ciudad. Pese a su elevado precio, toda visita a Edimburgo requiere pasar por su castillo. Es una lección de historia, podrás ver la famosa piedra del destino, entrar en la cámara de las joyas de la corona escocesa, presenciar el cañonazo a la 1 de la tarde (¡servía para dar la hora!) y contemplar magníficas vistas de la ciudad.
  • Catedral de Saint Giles: además de sus vidrieras y la estatua de John Knox, una de las partes más veneradas es la Capilla del Cardo, perteneciente a la Muy Noble Orden del Cardo, símbolo escocés. Una curiosidad dentro de la capilla, busca al angelito que está tocando una gaita.
  • Merkat Cross: antiguo lugar de mercadeo, en este lugar se hacían desde anuncios hasta ejecuciones. Es un monumento habitual en muchas ciudades escocesas.
  • Mary King’s Close: el único close que podrás visitar en modo turístico, con guía y bien ambientado. Es de las atracciones turísticas mejor valoradas.
  • Cementerio de Greyfriars: queda todo dicho 😉
  • Grassmarket: antiguo mercado, esta plaza era el lugar para las ejecuciones públicas. En el suelo encontrarás una pista y dos pubs te harán entender muchas cosas… (ver siguiente sección)
  • National Museum of Scotland: un genial museo que repasa la historia del país y del mundo, desde la época de los dinosaurios hasta un repaso por los avances de la ciencia y la tecnología. Podrás ver a la auténtica oveja Dolly (es escocesa) o un motor Watt original. Y desde la terraza superior, otra vista más de la ciudad. La entrada al museo es gratuita.
  • The Scotch Whiskey Experience: si quieres empaparte de la bebida nacional escocesa y no te da tiempo a visitar una destilería, este museo puede ser una alternativa.

 

Pubs con historia

  • The Last Drop: como su nombre indica, aquí acudían los condenados a la horca en Grassmarket, la plaza que hay delante del bar. El último trago es todo un derecho.
  • Maggie Dickson’s: en honor a la joven que pasó por la horca en Grassmarket y logró salvar su vida. Ahorcada por brujería, se removió de su ataúd cuando era transportada por el enterrador.
  • Royal Mile Tavern: en plena Royal Mile, un buen lugar para introducirnos por la gastronomía escocesa. ¡Atrévete con el haggis! Y por la noche, la música en directo nunca falta.
  • Whiski Bar: una carta con más de 300 whiskies de malta debería ser razón suficiente para echar un trago aquí. Además, música en directo todos los días y buenos platos, como carne escocesa, salmón, lubina, el clásico fish and chips y un excelente haggis.
  • The World’s End: un lugar auténtico, allá donde terminaba la ciudad y comenzaba el fin del mundo. Buena comida también.
  • Whistlebinkies: un clasicazo de la noche edimburguesa. Música en directo todas las noches y entrada gratuita. Los lunes hay Open Mic para los más atrevidos. Un bar único e imprescindible.

 

Recomendaciones en la Old Town

  • ¡Haz un tour de misterio! Una experiencia única en el mejor lugar posible. Hay muchos y buenos. Mercat Tours, los archiconocidos New Europe o los chicos de Viajar por Escocia, todos son de muy buena calidad y te harán pasar un buen rato.
  • Pubs y música. Esto no es sólo patrimonio de Irlanda. Reserva un par de noches para ir de bares, conocerás mejor la simpatía de los escoceses, gente muy festiva, alegre y muy cercana.
  • Cerveza. No todo es whisky en Escocia. ¡Tómate una Innis & Gun! La rica cerveza local que verás en todos los pubs.

 

New Town de Edimburgo

Tras tanta magia escondida merecemos un respiro. Crucemos North Bridge hacia la New Town. Las elites de hace dos siglos diseñaron aquí una ciudad nueva, alejada de la insalubridad e incomodidad del viejo Edimburgo. El desarrollo de la ciencia y del urbanismo en los siglos XVIII y XIX quedan patentes en la trama urbana de la New Town. Calles rectilíneas, plazas, avenidas, jardines, amplitud de espacios, grandes casas unifamiliares, neoclasicismo… Un conjunto ilustrado que también forma parte del Patrimonio de la Humanidad junto a la Old Town.

Un simple paseo nos valdrá para entender el crecimiento de la ciudad en la época de mayor auge de la ciencia, pero también del Imperio Británico. Tres son las grandes avenidas que componen el conjunto: la principal George Street y sus paralelas Queen Street y Princes Street, hoy eje comercial de la ciudad.

Y si quieres visitar un pub curioso en la New Town, pásate por The Standing Order, de la cadena Wetherspoon. Verás que es un antiguo banco e incluso conserva su caja fuerte.

Calton Hill

Al fondo de Princes Street está uno de los lugares favoritos de locales y turistas, Calton Hill. Desde aquí podrás divisar toda la ciudad, el castillo, la Old Town, el Arthur’s Seat e incluso el mar y los famosos puentes del Firth of Forth.

Calton Hill contiene algunos monumentos de interés. El cementerio de Old Calton es destino de muchos tours nocturnos por la ciudad. El monumento al almirante Nelson, esa especie de torreta o telescopio invertido, construida para conmemorar la victoria británica en Trafalgar. La bola en lo alto del monumento alcanza su cénit a la una de la tarde y servía así de señal horaria a los barcos del puerto de Leith. Para acompañar la indicación con sonido, al poco se instauró el famoso cañonazo desde el castillo.

Claro que ni el sonido viaja rápido como para marcar puntualidad ni Edimburgo tiene el mejor clima posible para divisar una pequeña bola desde un barco.

firth of forth
Uno de los famosos puentes en el estuario del Forth (Firth of Forth).

Otro monumento insigne de Calton Hill es ese partenón a medio construir llamado National Monument, ideado como homenaje a los caídos de las Guerras Napoleónicas. Efectivamente, pretendía ser una versión escocesa del hito de Atenas, pero la falta de fondos dejó así el proyecto en 1829. Los apodos no se hicieron esperar: «la Desgracia de Escocia», «El Orgullo y Pobreza de Escocia», entre otros.

Arthur’s Seat

Un viaje a Edimburgo nunca quedará completo sin una excursión al Arthur’s Seat. Esta montaña de 250 metros de alto está a un par de kilómetros del centro de la ciudad y forma parte de Holyrood Park, junto al Palacio Real y el Parlamento de Escocia diseñado por Enric Miralles.

Arthur’s Seat forma parte del sistema de volcanes que existía 350 millones de años atrás, junto a Castle Rock y a Calton Hill. Aunque no se sabe a ciencia cierta, muchas teorías vinculan su nombre con la posibilidad de que aquí habría estado el legendario Camelot, el castillo del Rey Arturo. Sea o no cierto, la excursión es muy habitual entre los escoceses y ofrece una de las mejores vistas de Edimburgo.

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Vista del Arthur’s Seat desde Calton Hill.

Festival de Edimburgo

La mejor época para visitar Edimburgo es, sin duda, el mes de agosto, cuando tiene lugar el Festival Internacional de Edimburgo. Son tres semanas de pura diversión, actividades culturales en escenarios y en la calle, en una ciudad abarrotada que saca lo mejor de sí para darlo todo.

El programa de festival engloba desde el festival oficial con sus múltiples sedes, al popular Fringe, cuyas actividades son desde primera hora en cualquier esquina: la organización sortea a diario cada trozo de calle en donde el artista actuará en una hora asignada.

festival edimburgo
La Royal Mile, durante el Festival de Edimburgo

La joya del Festival de Edimburgo es el Military Tatoo, un espectáculo de bandas de música militares que desfilan por la explanada del castillo. Se trata de uno de los principales eventos del año en el Reino Unido y es retransmitido varias veces por la BBC durante el festival. Conseguir una entrada buena requiere meses de antelación, aunque te puedes conformar con una más sencilla y ver el espectáculo perfectamente.

En el siguiente vídeo entenderás por qué.

 

Es casi imposible que te vayas de Edimburgo en agosto sin habértelo pasado bien.

Espero que esta guía de Edimburgo te haya gustado y pueda servirte en tu próximo viaje. No dudes en escribirme si tienes alguna pregunta o quieres saber algo más. Y no olvides que hay tres niveles en la escala de fenómenos paranormales. En el 1 se escuchan cosas. En el 2, se escuchan y se ven cosas. Y en el tres, se escuchan, se ven y se sienten cosas. Adivina en qué nivel está Edimburgo.

(La Guía de Escocia tendrá su tercera y última parte en un nuevo post en el que hablaremos de un completo viaje por las Highlands, las Tierras Altas)

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https://tintineando.com/viaje-escocia-edimburgo/feed/ 2
Qué ver en Escocia: Introducción https://tintineando.com/viaje-escocia-imprescindible/ https://tintineando.com/viaje-escocia-imprescindible/#comments Wed, 30 Nov 2016 08:27:37 +0000 http://tintineando.com/?p=365 EscociaEscocia puede que sea mi país favorito. Un lugar al que he ido un sinfín de veces sin importarme repetir. Un país que es una verdadera joya para un realizar un gran viaje. La mitad norte de la isla de Gran Bretaña que defiende su identidad propia abriéndose al mundo con amabilidad, alegría y mucho mucho […]]]> Escocia

Escocia puede que sea mi país favorito. Un lugar al que he ido un sinfín de veces sin importarme repetir. Un país que es una verdadera joya para un realizar un gran viaje. La mitad norte de la isla de Gran Bretaña que defiende su identidad propia abriéndose al mundo con amabilidad, alegría y mucho mucho que ver. Y como Escocia merece muchos artículos en este blog, a continuación verás una útil aproximación que te dará una buena primera idea. Esto no es más que una introducción… Fàilte gu Alba, bienvenido a Escocia!

Escocia es una de las cuatro naciones que integran el Reino Unido. Fue independiente hasta 1707, cuando se unió a Inglaterra en la famosa Acta de la Unión. Una fusión que mantiene sus matices como todos sabemos, pues los escoceses tienen su propio parlamento, sus propias leyes y un sentimiento nacional que podría desembocar en el regreso a la independencia.

Escocia, perfecta para un gran viaje

Reconozco que soy amante de Escocia. Su historia está impregnada de magia y mística. Los escoceses son diferentes a sus vecinos del sur. Son simpáticos, abiertos y festivos. Sus símbolos son universales: el golf, el whisky, la lana, el tartán, la gaita… Hasta su día nacional, Saint Andrews, 30 de noviembre, tiene carácter mundial.

Y la cultura escocesa es tremendamente rica. De allí salieron escritores como Arthur Conan Doyle, Robert Louis Stevenson, Robert Burns o Walter Scott; bandas musicales como Franz Ferdinand, Biffy Clyro o Annie Lenox; científicos como Alexander Fleming, James Watt, Alexander Graham Bell o Adam Smith; o arquitectos como Charles Mackintosh.

Luego está el territorio en sí. Edimburgo es una ciudad espectacular que merece muchas visitas. Y el resto del país, en especial de Edimburgo hacia el norte, es de una belleza inigualable. Un lugar perfecto para descubrir paisajes irrepetibles, desde las míticas Highlands hasta las innumerables islas: las Hébridas, las Orcadas, las Shetland…

 

Tres Hermanas Glencoe Eilean Donan isla de skye Isla Skye Edimburgo castillo Neist Point Escocia

 

Edimburgo: historia, fiesta, misterio

La capital de Escocia es un capítulo aparte. Su fisionomía ya es de por sí única. La Old Town se diluye por la falda de un antiguo volcán, uniendo de cima a llanura los dos palacios de la ciudad: el Castillo de Edimburgo y el Palacio Real de Holyrood. Una vía los comunica por dicha falda, la Royal Mile, una de las calles más famosas de Europa.

Castillo Edimburgo
Entrada principal del Castillo de Edimburgo

La Old Town es sin duda el corazón de Edimburgo. La ciudad late en este casco antiguo de origen medieval que esconde muchos de los secretos que han elevado a la capital a ser Patrimonio de la Humanidad. ¿Sabías que debajo existe una ciudad subterránea que se puede visitar?

Pasear por el viejo Edimburgo es entrar en la vida de los escoceses. De los pubs a los artistas callejeros, muchos de ellos gaiteros de punta en blanco que tocan orgullosos. La vida en torno a la Royal Mile es efervescente de por sí, pero si visitas Edimburgo en agosto, lo cual te recomiendo, todo se multiplica gracias al Festival de Edimburgo, con su inigualable Military Tattoo.

Ciudad medieval, calles subterráneas, cementerios, brujería… huele a mística, ¿no? Sin ella, esta ciudad sería distinta. Te anticipo que harás un tour (o dos) de misterio, y que te creerás que el aire allí es diferente. Cierto o no, su universidad lo estudia. Ya conocerás quien fue ‘bloody’ Mackenzie

Salir de la ladera del volcán y de la Old Town implica cruzar un puente para salvar la altura. Por los del oeste, como si de una ciudad rival y moderna se tratase, nos mira la New Town. La New Town fue la solución del siglo XVIII a los problemas de salubridad y espacio del viejo Edimburgo. Una ciudad de trazo, puro racionalismo ilustrado, hecha para ser residencial y que también forma parte del conjunto Patrimonio de la Humanidad.

Glasgow, la gran ciudad de Escocia

Contrariamente que la mayoría de países europeos, la capital de Escocia no es la ciudad más grande. Este honor recae en Glasgow. Glasgow ha jugado un papel vital en la economía e industria del Reino Unido, aunque ahora empieza a renovarse hacia la cultura y el diseño, también recuperando las márgenes del río Clyde.

Si bien no es equiparable a la capital escocesa, Glasgow puede merecer una visita de un día. La centenaria St. George Square, la catedral, la necrópolis o Buchanan street, son algunas de sus principales atracciones.

Highlands: un viaje para toda la vida

Junto a Edimburgo, el plato fuerte de Escocia son sus Tierras Altas, las populares Highlands. Un vasto territorio que parte de Edimburgo hasta el extremo norte de la isla. La mítica ciudad de Stirling es su puerta de entrada, allí donde se libró la famosa batalla entre la Escocia liderada por William Wallace y las tropas inglesas, popularizada por la película ‘Braveheart’. Su castillo se asemeja al de Edimburgo, mientras que el Monumento Nacional a William Wallace hará que te sientas un poco más escocés.

Explorar las Highlands es conocer realmente Escocia. Paisajes que pasan del verde a lo baldío, lugares indómitos y salvajes, un territorio dramático apenas poblado al que los romanos no se atrevieron a acceder. Es indispensable penetrar a través de la carretera A82, considerada una de las más bonitas de Europa para conducir. En el transcurso hacia el norte, espacios inigualables como Glencoe harán que detengas el coche una y otra vez. Allí, las ‘Tres Hermanas’ (Three Sisters) te pedirán que aparques y entres a conocerlas.

Aunque la A82 conduce hacia Inverness, y por ende al lago Ness, conviene virar hacia el oeste por la A87, para entrar a través de un puente en la Isla de Skye, cuna del whisky Talisker. En el camino reconocerás el icónico castillo de Eilean Donan.

Skye resume a la perfección el enorme patrimonio natural del país. Será fundamental que lleves contigo ropa y botas de senderismo, porque querrás parar el coche para caminar alguna de las espectaculares rutas, como el Old Man of Storr, el Quiraing o el faro de Neist Point. Lugares todos ellos de película, en donde la naturaleza se muestra como nunca.

Skye Neist Point
Acantilados cerca de Neist Point, en la isla de Skye

Islas Hébridas, Órcadas y Shetland

Pero Escocia son islas. Y si quieres rizar el rizo y poner la guinda a tu experiencia escocesa, deberías pensar en dar un salto a alguno de los archipiélagos que la rodean. Al noroeste verás las Hébridas Exteriores, una barrera de más de 100 islas que encierra a la costa de las Highlands. Cinco son sus islas principales: Lewis y Harris, North Uist, South Uist, Benbecula y Barra. Podrás saltar a ellas en ferry desde diferentes puntos y encadenarlas -incluso en coche- gracias al pase Hopscotch, de la naviera Caledonian MacBrayne.

Aunque quizás prefieres algo más de rock n’ roll. Al norte, dos grupos más de islas aún más salvajes nos esperan. Las Orcadas y las lejanas Shetland aguardan a los más intrépidos, allí donde Escocia se encuentra con Escandinavia, donde la cultura vikinga es palpable desde que uno pone el pie en la tierra.

En todas estas islas podrás divisar desde focas hasta los simpáticos frailecillos haciendo su vida. Ve preparado para fotografiarlo todo, incluso porque la mística no se quedó en Edimburgo. Aquí la aurora boreal podría sorprenderte en cualquier noche.

(Esta guía continúa con la segunda parte: Edimburgo)

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