Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)

Vista de Ushguli por la mañana.

Uno de los objetivos de mi primer viaje a Georgia era hacer el famoso trekking Mestia-Ushguli, que durante varios días te conduce a uno de los lugares habitados más altos de Europa, en plena región de Svaneti. Qué mejor manera de adentrarnos en esta zona remota de Georgia que haciendo una de mis aficiones favoritas, el senderismo. Una aventura sin igual para alcanzar un lugar verdaderamente único.

Planificando esta ruta, me entraba una sensación entre aventura y misticismo. El hecho de adentrarme por primera vez en el Cáucaso, en solitario, en un lugar muy aislado y muy particular, con aldeas donde hay casas con torres rodeadas de montañas de casi 5.000 metros de altitud.

¡Pero vamos al lío! Voy a intentar explicarte todo lo que he vivido y te puede interesar de esta ruta de senderismo que va de Mestia a Ushguli.

Un poco de historia de Svaneti

Antes de ponernos en materia, vamos a explicar qué es y por qué es conocida Svaneti, la zona donde se encuentra la ruta. Svaneti (o Svanetia) es una región histórica del noroeste de Georgia que se caracteriza por su paisaje de alta montaña y las torres medievales existentes en muchas casas particulares. En Svaneti habitan los esvanos (o svan), un grupo subétnico de los georgianos con lengua propia, la más antigua de todo el Cáucaso.

El aislamiento secular en el que ha vivido este pueblo es fundamental para entender mejor su historia y sus tradiciones. Sin duda, la más visible y llamativa es la de las torres defensivas presentes en muchas casas familiares, las llamadas murkvam, que nos podemos encontrar en cualquier aldea o pueblo de Svaneti.

Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)

Cada familia construía su torre para defenderse y protegerse, no solo de improbables invasores externos (estamos en una región muy aislada), sino también de algún vecino conflictivo. Y es que en Svaneti, hasta hace bien poco, seguía en vigor la venganza de sangre, lo que provocó que cada familia necesitase una mayor protección en sus casas para defenderse.

Las torres esvanas fueron construidas entre los siglos VIII y XVIII y están unidas a la casa familiar, alcanzando una altura de alrededor de 25-30 metros (cuatro o cinco pisos). Son habituales en la parte del Alto Svaneti, territorio declarado en 1996 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco por su paisaje de montaña y la característica arquitectura medieval de sus aldeas.

Y es precisamente Ushguli, el final de nuestro trekking, su lugar más representativo, una remota aldea con más de 200 torres esvanas.

Localización y mapa del trekking Mestia-Ushguli

El trekking de Mestia a Ushguli se sitúa en el corazón de la región de la Alta Svanetia, en el noroeste de Georgia, muy cerca de la frontera con Rusia. Se trata de un lugar muy remoto, en buena medida por la compleja orografía del lugar, que cuenta con varias montañas de más de 5.000 metros de altitud. De hecho, no muy lejos se encuentra el Monte Elbrús (Rusia), la montaña más alta de Europa con sus 5.642 metros.

El inicio del trekking es en Mestia, una de las puertas de entrada hacia las montañas de Svaneti. Mestia es una pequeña localidad de apenas 2.000 habitantes, último vestigio de civilización antes de dar paso a las decenas de aldeas de Svaneti. Este pueblo está en el centro de un pequeño valle a orillas del río Mulkhra, lo que le permite disponer incluso de un aeródromo, el pequeño aeropuerto Reina Tamara, que cuenta con conexiones aéreas con Tiflis y otros puntos del país.

Así que Mestia es el lugar al que deberás dirigirte para emprender este trekking. Si tienes suerte y lo haces en avión, o si lo haces en coche o autobús desde Zugdidi, deberás hacer noche previa en Mestia para emprender el camino hacia Ushguli.

Comenzarás tu ruta desde el mismo centro de Mestia, a donde volverás desde Ushguli (ya en algún transporte), para poder salir de Svaneti y continuar tu viaje por Georgia.

Como ves en el siguiente mapa, la ruta serpentea aprovechando los valles y uniendo pequeñas aldeas en las que encontrarás alojamiento.

Ruta de Mestia a Ushguli: ¿en tres o cuatro días?

La información más habitual que encontrarás en internet es que se trata de un trekking de cuatro días. Sin embargo, es perfectamente posible hacerlo en tres sin meternos una kilometrada a la espalda.

En total, el trekking de Mestia a Ushguli son unos 57 kilómetros, lo que a priori es una distancia asequible para hacerla en tres días. No obstante, debes tener en cuenta el perfil montañoso del recorrido, sobre todo en la tercera etapa.

vista de Mestia
Vista de Mestia, con sus características torres.

¿Por qué hice el trekking en tres días? En mi caso, solo tenía tres días para caminar y, tras la noche final en Ushguli, debía bajar a Mestia por la mañana para coger un transporte que me llevase hasta Kutaisi, donde al día siguiente cogía el avión de vuelta a España. Es importante tener en cuenta esto, ya que en Georgia los desplazamientos llevan muchas horas y las frecuencias son muy escasas.

Dicho esto, vamos a ver mi crónica del trekking Mestia-Ushguli en tres días.

Trekking de tres días

¡Empezamos esta excitante mini aventura de tres días en solitario por las montañas de Georgia! Es fundamental tener todo preparado y pensado. No es broma: hasta tu vuelta a Mestia no vas a ver casi ningún negocio o un datáfono para pagar. Así que, si te falta algo, aprovecha por la mañana antes de abandonar Mestia. Recuerda:

  • Lleva dinero en efectivo suficiente para pagar las noches en las guesthouses, cenas, desayunos y el taxi de vuelta de Ushguli a Mestia. Incluso algo más para emergencias. Encontrarás varios cajeros y casas de cambio en Mestia.
  • Comida para el primer día, ya que hasta la cena en la guesthouse donde pasarás la noche no tendrás opciones para comer. De paso, echa algún snack o sandwich para el resto del recorrido.
  • Una mochila pequeña con la muda para esos días y básicos de aseo. Puedes dejar el resto del equipaje en tu alojamiento de Mestia. A mí me lo guardaron hasta mi vuelta.

Día 1: Mestia – Zhabeshi (16 km)

La ruta hacia Ushguli empieza en el mismo centro de Mestia. Tendrás que cruzar el río para emprender un camino con seis kilómetros de ascenso continuo. Poco a poco irás ganando altura, divisando Mestia, el aeropuerto y las bonitas montañas que rodean este valle. Es un desnivel relevante, pasando de 1.400 a 1.900 metros en los primeros kilómetros.

puente donde empieza el trekking en Mestia
Puente donde empieza el trekking en Mestia.
Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)
El aeropuerto de Mestia, con el pueblo detrás, al comenzar la ruta.

Avanzo los primeros kilómetros y siento una mezcla de expectación y dudas. No he visto a absolutamente nadie. En el cielo, unas cuantas nubes bastante oscuras se acercan. La previsión no era nada clara y me entran las dudas, aunque se disipan ante la expectativa de esta pequeña aventura.

Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)

Es justo al final de la ascensión donde encontramos el primer shock de la ruta. La vista se abre en esta pequeña cima para mostrarnos un enorme valle. Impresiona. Impacta. Las montañas que lo envuelven por el fondo son, literalmente, enormes. Cimas con nieves perpetuas en pleno verano que desaparecen en las faldas de las montañas que van mutando sus colores según baja la altitud. El cielo, nublado, parece que se abre para dar luz a este valle que tocará abordar paso a paso, metro a metro, hasta llegar a Zhabeshi.

bandera de Georgia en el trekking Mestia-Ushguli
La bandera de Georgia con el monte Tetnuldi al fondo.

Una mujer tiene justo aquí un pequeño puesto donde vende frutas y algunos dulces caseros. Normal que esté aquí. No hay mejor lugar donde hacer la primera pausa tras seis kilómetros de subida ante este escenario.

La aventurada señora me explica que el pico que se ve al fondo del valle es el Tetnuldi, un coloso de 4.858 metros de altitud. Así que le compro un zumo y una macedonia y me siento a disfrutar. Ya no estoy solo en la ruta. A cuentagotas, varios caminantes van llegando a este primer checkpoint del día donde la parada es casi obligatoria.

puesto de comida en la ruta a Ushguli
El pequeño puesto ubicado al terminar la subida inicial fue una parada casi obligada.

Tras la pausa, afronto la bajada que me conducirá por el valle a media altura. Descenso suave que me llevará a través de alguna pequeña aldea. Paisaje de puro Svaneti, con las torres siempre presentes. Las nubes acechan y se oye algún trueno en la distancia. Decido acelerar el paso. Me quedan dos horas y hay pocos lugares donde refugiarse en caso de romper la tormenta.

casa con torre svana
Casa con torre svana, camino de Zhabeshi.

Por suerte, el cielo aguanta y llego a mi primera guesthouse esvana, en la aldea de Zhabeshi: Casa Mamuka. Me recibe un hombre mayor que no habla ni una palabra de inglés. La casa cuenta con su huerta y animales, fundamentales para subsistir aquí. Al poco, aparece otro huésped, un chico italiano con el que continuaría la ruta hasta Ushguli.

Casa Mamuka, en Zabheshi
Mi primera noche fue en Casa Mamuka, en Zabheshi.

Ya bajo techo, un tormentón arranca con fuerza. Venía amenazando todo el día. Diluvia. He tenido suerte. Ya solo queda esperar por la primera cena esvana. Nos llaman con la mesa ya puesta. El despliegue es abrumador.

cena incluida en casa Mamuka
La opípara cena para dos en Casa Mamuka.

Día 2: Zhabeshi – Adishi (11 km)

Mapa primer tramo (hasta Hut Café)

La segunda etapa nos llevará hasta la aldea de Adishi. Nos adentramos todavía más en este paisaje de película. Aunque la distancia pueda sea teóricamente corta y asequible (11 kilómetros), la ruta tiene trampa. Nada más salir, comienza una larga ascensión que nos llevará desde los 1650 metros de altitud de Zhabeshi, hasta casi los 2.500 metros, techo y ecuador de la etapa. Desde allí, ligero y cómodo descenso hasta Adishi.

Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)
Dura subida al empezar la segunda etapa del trekking.

Hay que reconocer que la subida es espectacular. Casi 900 metros de desnivel positivo en apenas cinco kilómetros, pasando de entornos de bosque a paisaje de alta montaña. Precisamente, se alcanzan las pistas y remontes de la estación de esquí de Tetnuldi. Es en ese momento cuando aparece una señal que anuncia otro pequeño puesto donde encontrar comida y bebida, el único en todo el día.

Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)
El camino se cruza con un telesilla de la estación de esquí de Tetnuldi.
el Hut Café, antes de llegar a Adishi
El Hut Café, única parada para tomar algo en el segundo día.

La parada en el Hut Café es obligada. No solo porque llega en el mejor momento, al terminar la subida y tras dos horas de etapa, si no porque el lugar y las vistas son envidiables.

La dependienta ofrece un rico bizcocho casero. Lástima que el café no cumpla unos mínimos, aunque a todo se acostumbra uno y, estando a estas altitudes, lo aceptamos. Ciertas voces en la distancia no son más que el preludio de la llegada de un grupo de unos 15 españoles aficionados a la montaña, la mayoría de Burgos. ¡Ni en pleno Cáucaso se aísla uno! Momento para saludarnos, quién sabe si es un hasta luego.

vistas Hut Cafe
Las impresionantes vistas desde el Hut Café.

Mapa segundo tramo (desde Hut Café)

Toca superar la pereza, activarse y volver a caminar, en la bajada hasta Adishi. Por delante, casi seis kilómetros, un paseo entre un bosque que gana protagonismo según se pierde altitud. Así, hasta que se empieza a divisar Adishi, enclavado en este valle glaciar.

Es inevitable pensar qué hace este pequeño núcleo de población en este lugar y quién vivirá en él, perdido entre montañas a 2.000 metros de altitud.

vista de Adishi
Vista de Adishi desde la ruta.

Adishi

Adishi es una pequeña aldea con apenas medio centenar de habitantes. Algunas casas están ruinosas, mientras que las demás no dan mucha sensación de seguridad. Reconozco que impresiona un poco entre lo fantasmagórico y lo abandonado. Observo el tamaño de algunas casas abandonadas y me imagino cómo sería aquel pasado.

A la guesthouse que cogí para dormir le metieron un añadido sostenido por columnas de madera para construir los baños. En el interior, varias habitaciones y un gran comedor. Se va llenando según avanza la tarde. Cuelgan el cartel de completo. Bendito trekking de Svaneti, los caminantes somos una importante fuente de ingresos para que esta gente sobreviva todo el año. ¿Cómo será el invierno en este lugar inaccesible por la nieve?

Se oye música bastante alta. ¿Habrá un bar? Ten en cuenta que en toda la ruta no hay ni un absoluto negocio hasta llegar a Ushguli, ni siquiera una pequeña tienda más allá de los dos chiringuitos que hemos visto en ruta.

Pues la música procede de otro chiringuito, eso sí, en este caso, un buen antro donde echar cervezas hasta la hora de cenar. Al poco de tomar posesión cerveza en mano, aparece el grupo de burgaleses. Ya tenemos la tarde montada.

Día 3: Adishi – Ushguli (30 km)

La jornada comienza con la gran incógnita que llevo arrastrando toda la ruta: al día siguiente tengo que estar de vuelta en Mestia a tiempo para coger un transporte que me baje a Kutaisi para dormir allí y coger el avión de vuelta a la mañana posterior. Opciones:

  • Opción 1: Adishi – Ushguli del tirón; noche en Ushguli y al día siguiente encontrar un transporte que me baje como muy tarde a la 1 de la tarde. Solo sabía que por la mañana es difícil, salvo que pagues un taxi entero, lo que tiene un precio considerable.
  • Opción 2: Adishi – Iprari (día 3), noche en Iprari, e Iprari – Ushguli (día 4): la etapa 4 sería muy corta y llegaría a Ushguli temprano pero sin tiempo de visitarlo.

Realmente la decisión la tenía tomada, así que toca llegar, sí o sí, a Ushguli del tirón y dormir allí. Un pequeño esfuerzo para ir más tranquilo al día siguiente. Ten en cuenta los márgenes de tiempo que hay que guardar en este país.

Así que, opción 1. Por delante, 30 kilómetros en un auténtico etapón. Subidas, bajadas, ríos, glaciares, caballos… El día tendrá de todo.

Caminando frente a un glaciar

La salida de Adishi es verdaderamente bonita. El camino sigue rumbo río arriba, siguiendo el curso del Adishchala por un precioso valle. Es uno de los tramos más bonitos de todo el trekking. Todos los caminantes vamos avanzando a cuentagotas como hormigas en un enorme valle glaciar.

rio Adishchala
La ruta sigue el curso del río Adischala, en uno de los tramos más bonitos del trekking.

Poco a poco se vislumbra el gigante que domina la zona: el glaciar Adishi. Este hermoso pero imponente glaciar de 9 kilómetros de longitud cubre una superficie de 12,9 kilómetros cuadrados y desciende hasta los 2.298 metros para mostrarse frente a nosotros.

glaciar Adishi
El espectacular glaciar Adishi, en plena ruta.

El glaciar Adishi avisa, está vivo. Un amenazante estruendo interrumpe el silencio de tanto en cuando. Desde abajo no se percibe nada.

A caballo para cruzar el río

A los pies del glaciar llega otro de los hitos del día. La ruta atraviesa el río Adishchala y no existe ningún puente. El río no es muy ancho ni profundo, pero baja con fuerza unas aguas muy frías procedentes del glaciar. Algún valiente se atreve apoyándose en bastones. El lecho del río, de cantos rodados, no creo que lo ponga nada fácil. Incluso con destreza, puede ser arriesgado cruzar a pie y terminar torciendo un tobillo en un lugar como este.

Así que la alternativa es cruzar a caballo. Es otro de los rentables negocios de la zona. Unos locales acuden hasta este punto con sus caballos para ayudar a las decenas de senderistas que quieren cruzar aquí. El precio: 25 lari (9 euros) por apenas 30 segundos. Bien pagado, eso sí.

caballos río Adishchala
El cruce a caballo en el río Adishchala es casi indispensable.

De todo el grupo que allí nos concentrábamos, solo una persona se atrevió a cruzar a pie. Posiblemente habrá días con una corriente más amable, pero esta vez cruzar caminando nos parecía demasiado temerario.

Ascenso al Chkhunderi Pass

El paso del río no es más que la pausa antes de emprender la fuerte subida hasta el collado Chkhunderi (Chkhunderi Pass). Un ascenso estrecho y con varios duros tramos en los que conviene tomárselo con calma. La subida es casi toda en la misma vertical, pasando de los 2.270 metros de altitud en el río, hasta los 2.700 metros del Chkhunderi.

La subida nos regala uno de las mejores miradores de todo el viaje, con el glaciar Adishi como escenario. Quizás, la mejor foto de la ruta.

Glaciar Adishi
La grandiosa vista del glaciar Adishi.

Al alcanzar el Chkhunderi, cima antes de empezar el descenso, verás un camino hacia tu izquierda. Tómalo. Son 700 metros de recorrido hasta alcanzar otra impresionante atalaya a 2.810 metros de altitud desde la que divisar, a la vez, los glaciares Adishi y Zaresho-Khalde. ¡Una vista increíble!

glaciares Adishi y Zaresho-Khalde
Los glaciares Adishi y Zaresho-Khalde.

Fuerte descenso y tramo final hasta Ushguli

En el Chkhunderi empieza una bajada que nos hará pasar de los 2.800 hasta los 1.700 metros de la aldea de Lalkhori, un desnivel negativo de más de 1.000 metros en un tramo de 11 kilómetros, aunque especialmente concentrado en los primeros tres. No es una bajada placentera ni sencilla y a más de uno le puede machacar las piernas.

bajada desde Chkhunderi Pass
El fuerte descenso tras coronar el Chkhunderi Pass.
descenso del Chkhunderi Pass
Al bajar desde el collado Chkhunderi se alcanza el valle del glaciar Zaresho-Khalde.

Tras pasar por la pequeña aldea de Khalde donde hay otro pequeño bar con alojamiento, la bajada se va suavizando poco a poco, acercándose en altura al encañonado río Khaldechala que nace en el glaciar de Zaresho-Khalde. Seguiremos este curso hasta alcanzar las aldeas de Iprari y Lalkhori, teórico fin de etapa si haces el trekking en cuatro días.

Decidas o no dormir aquí, lo que te queda hasta Ushguli son unos 10 kilómetros poco atractivos, razón de más para continuar y hacer la tercera etapa del tirón hasta el final. Puedes optar por caminar por la propia carretera, una pista de tierra, pero llegarás lleno de polvo a Ushguli. O puedes optar por ir por un camino cercano que sigue el curso hasta el final de nuestra ruta.

Murkmeli y Chazhashi, en el camino de entrada a Ushguli
Murkmeli y Chazhashi, en el camino de entrada a Ushguli

El último kilómetro es un pequeño anticipo de lo que encontraremos al acabar. Atravesamos las aldeas de Murkmeli y Chazhashi, aunque no igualan la belleza escénica de Ushguli, verdadero final y objetivo de estos increíbles tres días aquí.

Ushguli

¡Al fin, Ushguli, uno de los lugares habitados más altos de Europa! Tres días de increíble trekking rodeados de grandes montañas solo para llegar hasta aquí. Según te acercas y recorres los últimos metros, la estampa se hace cada vez más reconocible. Las icónicas torres repuntan con el inconmensurable monte Shkara (5.193 metros de altitud) como fondo de la postal.

Vista de Ushguli al llegar por la tarde
Vista de Ushguli al llegar por la tarde.

A ambos lados del valle, el verde de los prados tiene tal intensidad que mi mente piensa en Escocia o Islandia.

Trekking Mestia-Ushguli: la mejor ruta de Svaneti (Georgia)

Cae el día. Como en el resto de aldeas esvanas, la luz artificial brilla por su ausencia- en las calles. Los únicos halos de luminosidad proceden de las casas y los dos o tres pequeños bares/restaurantes que siguen abiertos. Tras cenar un buen khachapuri imeruli en el café Svaneti, me paso por el café Murkvam para tomar un vino. Me pongo a hablar con el dueño, un joven de la propia Ushguli. Charlamos sobre la vida aquí, sobre todo en invierno, cuando todo está absolutamente nevado. Me dice que en esa época vienen esquiadores americanos.

A la mañana siguiente, me levanto temprano para dar una vuelta por el pueblo antes de ir en la búsqueda de un transporte para volver a Mestia. Me llama la atención la luz que tiene todo: las montañas, el verde de los prados, el juego con las sombras… Aprovecho para hacer fotos en una aldea que todavía está despertándose.

vista de Ushguli, destino final del trekking Mestia-ushguli
Vista de Ushguli por la mañana.

Ya solo me queda bajar hasta el puente donde paran los taxis y probar suerte. Junto a mí, un alemán de excedencia que está de vuelta al mundo. Él abandona y decide caminar. Yo, alargo mi espera hasta más allá del mediodía y embarcarme en el mundo del autostop. Queda claro, aquí sigue funcionando. ¡Hasta la vista, Ushguli!

Regreso a Mestia

Este punto es fundamental y debes tenerlo planeado con antelación por si tu idea es volver a Mestia y conectar directamente con un transporte que te baje a Zugdidi. El tiempo de viaje de Ushguli a Mestia es de una hora y media aproximadamente.

En Ushguli el único transporte público que podrás coger son los taxis 4×4 que aparcan en el puente de acceso al pueblo. Los taxis cobran un alto precio por el viaje hasta Mestia, 200 laris (unos 70 euros) aproximadamente, que podrás compartir con hasta cuatro personas más para reducir su coste hasta los 40 laris (14 euros). Por eso es fundamental unirse a alguien más en la parada si viajas solo.

Como te he contado, en mi caso llegué a Mestia por la tarde del día 3 de la ruta, lo que me permitió estar pendiente del transporte la mañana siguiente desde primera hora, esperando encontrarte a más personas dispuestas a compartir taxi.

Hasta las 12 de la mañana no había casi vida y el tiempo empezaba a apremiar. Fue entonces cuando empezó a haber movimiento, sobre todo de coches que llegaban a Ushguli. Eso sí, cero personas interesadas en coger un taxi para bajar a Mestia.

Así que me lancé al autostop. Apenas tardé unos segundos en encontrar un coche dispuesto a bajarme, una pareja joven de rusos que vivían en Georgia.

Consejos para hacer el trekking de Mestia a Ushguli

¿Dónde dormir?

Has de tener en cuenta que la ruta tiene estas etapas (Zhabeshi, Adishi y Ushguli) porque son los únicos lugares donde encontrarás alojamientos. Salvo que acampes, no tendrás más remedio que adaptarte y dormir en los pueblos indicados, salvo que hagas dos etapas en un día. La mayoría de guías hablan de cuatro días, pero como te he comentado yo uní las etapas 3 y 4, ya que esta última es corta y no es muy atractiva.

Dormirás en casas locales que reservan dormitorios para los caminantes. Las conocerás en inglés como guesthouses y las puedes encontrar en Booking.com. En mi caso, reservaba la casa ese mismo día y no tuve problema.

¿Dónde y cómo comer?

Salvo los dos puestos de comida que me encontré en plena ruta, en el trekking no verás bares ni ningún tipo de negocio. En Zhabeshi, no hay, y en Adishi tan solo un pequeño bar que ofrece algún plato. Únicamente en Ushguli verás tres o cuatro lugares donde comer.

En las casas te ofrecerán cena y desayuno por un poco más dinero. Cógelos porque será tú única opción para llevarte comida a la boca. Eso sí, probablemente el desayuno sea muy parecido a la cena del día anterior, por lo que acabarás aborreciéndolo un poco. A mayores, yo compré algunos snacks en Mestia antes de empezar a caminar.

Casa cerca de Zhabeshi
Casa cerca de Zhabeshi.

¿Cuánto dinero llevo?

Otro consejo fundamental es llevar dinero en efectivo. Olvídate de datáfonos o bizums. Alojamientos, desayunos, cenas y el taxi de vuelta a Mestia serán solo con dinero en efectivo.

Más o menos, el dinero en efectivo mínimo que necesitas para el trekking de Mestia a Ushguli es:

  • Guesthouses (3 noches con desayuno y cena): 200 lari
  • Taxi Ushguli a Mestia: 40 lari (precio por persona, compartiendo taxi 5 personas)
  • Cruce del río a caballo: 25 lari

Por supuesto, cuenta con algo más de dinero como colchón por el tema del taxi o cualquier otra incidencia.

¿Cómo llegar a Mestia desde otras ciudades de Georgia?

Para llegar a Mestia y empezar el trekking de Ushguli, debes dedicar más de medio día de viaje si estás fuera de la zona de Svaneti. La ciudad de Zugdidi es el mejor lugar para conectar con Mestia.

Por ejemplo, si estás en Tbilisi como fue mi caso, la combinación es la siguiente:

  • Tren Tbilisi – Zugdidi: salida a las 8:20 y llegada a las 14:21 horas (horarios de 2023).
  • Taxi compartido Zugdidi – Mestia: 3-4 horas aprox.

Esta opción me pareció la más apropiada y cómoda, al ser la mayor parte del trayecto en tren. Lamentablemente no había tren nocturno (se suprimió en 2020), por lo que no podía ganar tiempo viajando de noche.

Según llegues en tren a Zugdidi, nada más salir de la estación verás varios conductores esperando a los viajeros. No te despistes e intenta unirte a otros viajeros para compartir taxi. Muchos vehículos son de 7 plazas.

Desde Kutaisi también hay opciones y el viaje dura entre 5 y 7 horas, dependiendo de si es un coche o una marshrutka.

Transportes directos de Tbilisi a Mestia

Puedes ir directo en marshrutka desde Tbilisi, aunque es una buena paliza de nueve horas por carreteras incómodas en furgoneta. Una alternativa por carretera más cómoda y rápida, pero también más cara, es algún transfer privado que puedas contratar con antelación.

Sin embargo, desde Tiflis está la opción más rápida para viajar a Mestia, que no es otra que el avión. Mestia tiene un pequeño aeropuerto al que llegan los aviones de la compañía local Vanilla Sky. Esta compañía une varios puntos de Georgia con sus aviones turboélice. Problemas: uno, reservar billetes no es fácil y, dos, te puedes quedar tirado debido a las condiciones meteorológicas en Mestia ya que, si se complica la visibilidad, el aeropuerto cierra.

¿Cómo salir de Mestia hacia otras partes de Georgia?

Esto también es clave. Los transportes para bajar de Mestia también son escasos y el tiempo de viaje, como has visto, es elevado. Te recomiendo tener en mente los horarios de salida de Mestia. yo reservé una plaza en un transfer de la compañía Budget Georgia para bajar a Kutaisi a las 4 de la tarde por 80 lari.

Puedes organizar tu regreso en Mestia antes de empezar el trekking.

Mochila para el trekking

Me tomé el trekking de Mestia a Ushguli como un mini Camino de Santiago en lo que a equipaje se refiere. Si lees mi post de cómo hacer la mochila del Camino me entenderás. Mochila pequeña con dos mudas, ropa mínima, algo de aseo y cero extras. El resto del equipaje lo puedes dejar en tu alojamiento de Mestia para recoger a tu regreso.

¿Es peligroso? ¿Hay animales salvajes?

Preparando el viaje leí en algunos foros que podías cruzarte con algún animal, incluso osos, pero yo no percibí nada, ni siquiera vi perros. A mayores de eso, tampoco tuve sensación de peligro y casi siempre había alguien más caminando por delante o por detrás. ¡La única sensación de peligro fueron unos truenos que se escucharon unos minutos en la lejanía cuando estaba en plena etapa!

Espero que mi artículo sobre el famoso trekking de Mestia a Ushguli te ayude a prepararlo. Sin duda, va a ser una de las mejores experiencias que puedes vivir en Georgia.

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.