Qué ver en Moscú: Guía imprescindible para visitar la capital rusa

Lo que no debes perderte en tu primera visita a Moscú

San Basilio y la torre Spasskaya, en la Plaza Roja, durante el Tattoo militar de verano.
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Es una ciudad mítica en la historia del mundo. Un icono que pasó de ser la capital de un imperio a la capital de un modelo económico y político que lideró a la mitad del planeta durante casi medio siglo. Hoy continúa siendo una capital mundial, un título honorífico que podemos otorgar a muy pocas ciudades. Moscú es una ciudad indispensable, por ella siguen pasando muchas decisiones, alianzas, tensiones y amenazas. Sin embargo, visitar Moscú sirve para eliminar muchos de esos estereotipos y disfrutar plenamente de esta ciudad. Conoce en este artículo qué ver en Moscú, lo imprescindible para tu primera visita a la capital rusa.

Visitar Moscú

Moscú tiene un aire que te atrapa. Mis sensaciones tras un par de veces allí son comparables a ese primer viaje a Nueva York, cuando es la ciudad la que te absorbe, el tiempo pasa tan rápido que, cuando te das cuenta, llevas allí cinco o seis días. Visitar Moscú tiene ese punto. Es una ciudad gigante, una megalópolis europea que ronda entre los 12 y 16 millones de habitantes (según consideremos la ciudad o el área metropolitana).

Moscú en cuatro días… o en una semana

Las posibilidades para hacer en Moscú son ilimitadas. Pero una estancia mínima debe ser de cuatro días por lo menos. Un plan muy habitual es hacer Moscú y San Petersburgo en una semana, viajando en tren nocturno entre ambas ciudades y dejando tres noches en cada una de ellas. Sin embargo, tras mi segunda visita a la capital rusa, creo que Moscú se merece algún día más.

Teatro Bolshoi de Moscú
El Teatro Bolshoi, referencia mundial de las artes escénicas.

Qué ver en Moscú

Si ves Moscú en vista satélite en Google Maps, descubrirás que en la fisionomía de la ciudad se perciben varios anillos que van envolviendo la urbe desde el centro. Son los anillos de Moscú, que parten desde el propio Kremlin hacia el exterior. El primero de ellos, por ende el más pequeño, es el anillo del Kremlin, donde encontraremos buena parte de los lugares de interés de la ciudad. Kremlin significa fortaleza o ciudadela en ruso, y aunque ahora relacionemos esa palabra con La Moncloa rusa, no es más que eso, la fortaleza histórica de la ciudad.

El anillo del Kremlin

La Plaza Roja

Empecemos la visita a Moscú por el lugar más importante de la ciudad: la Plaza Roja. 330 metros de largo y 70 metros de ancho mide esta barbaridad de explanada que conforma un entorno único. A un lado, los muros del Kremlin con el mausoleo de Lenin a sus pies. Al otro, los fastuosos almacenes GUM. En los extremos, la catedral de San Basilio y el Museo de Historia. Un rectángulo perfecto rodeado de lugares emblemáticos. Detente y contempla a tu alrededor la magia del lugar.

Tumba de Lenin

Al pie de los muros del Kremlin, en el centro, se alza el mausoleo de Lenin, el padre de la Revolución rusa. Un lugar de respeto, que impone según damos pasos en su interior ante la atenta mirada de los guardias que vigilan cada esquina del pasillo que conduce hacia la sala donde está Lenin.

El interior del mausoleo no es más que el cuerpo embalsamado de Lenin que, pese al margen de seguridad que hay que respetar, se distingue perfectamente su figura, con su característica barba. No vale detenerse, hay que seguir. Apenas estarás medio minuto ante el cuerpo expuesto de una de las figuras más importantes de la historia.

tumba de Lenin
El mausoleo de Lenin en la Plaza Roja, con el Kremlin detrás.

Por fuera, a los pies de la muralla del Kremlin, acompañan al mausoleo las tumbas de varios personajes históricos de la patria rusa. Un listado que va desde Yuri Gagarin, el primer hombre que viajó al espacio, hasta el siniestro Josif Stalin, que fue relegado a este pequeño espacio a espaldas del mausoleo de Lenin tras el proceso de desestalinización del país.

Ten en cuenta dos cosas: no se pueden hacer fotos dentro del mausoleo y la cola para entrar puede ser bastante larga, superior a una hora de espera. Consulta los horarios y los días de apertura y no te lo pierdas porque merecerá la pena.

Catedral de San Basilio

Esa mágica y colorida silueta es inconfundible. La catedral de San Basilio, uno de los símbolos más reconocibles de Moscú, sorprende por su tamaño que, ante la inmensidad de la Plaza Roja, se queda en unas dimensiones insignificantes. Si los detalles exteriores de San Basilio ya nos llaman la atención (sobre todo si es tu primera vez en Rusia y no has visitado iglesias ortodoxas), su interior es otra barbaridad de belleza, con detalles a escala milimétrica y nueve minúsculas y laberínticas capillas que hipnotizan a quien las visita.

catedral de San Basilio de Moscú
Los siempre llamativos colores de San Basilio.

El Kremlin: centro de la política rusa

Estás a los pies de uno de los centros de decisión del mundo, el corazón de la política que dirigió la mitad del planeta durante el siglo XX y que continúa en el XXI. Tras los muros se esconde un enorme complejo que aúna política, historia, arte y religión. Esto no es La Moncloa rusa: es mucho más.

Visitar el Kremlin es fundamental en tu primer viaje a Moscú. Guarda al menos una mañana entera (o más) para visitarlo y planifica con tiempo la compra de entradas para evitar las colas de las taquillas.

Almacenes GUM

En el lado contrario al muro del Kremlin se encuentran los almacenes GUM, otro edificio de notable factura que goza de una posición privilegiada en una de las plazas más famosas del mundo. GUM significa en ruso «tienda universal principal» (ГУМ, Главный универсальный магазин) y da nombre a estas galerías comerciales de la época imperial rusa (1890-1893) que han llegado hasta nuestros días, sobreviviendo a revoluciones, guerras, la época comunista y la desintegración de la URSS. Hoy, GUM alberga tiendas de lujo en su gran mayoría, con precios inabarcables para el ciudadano ruso medio.

Paseo por el centro: de la Duma a la calle Arbat

El entorno de la Plaza Roja nos ofrece una interesante área para explorar con un cómodo paseo. Desde la parte trasera de GUM hasta la plaza de Lubyanka, nos encontramos con una zona comercial y peatonal muy agradable. La calle Nikolskaya es una de las principales de la zona, un buen sitio por donde empezar, siempre poblada de gente local y turistas durante todo el día.

La plaza de Lubyanka alberga la sede de la antigua KGB, hoy Servicio Federal de Seguridad (FSB), un imponente edificio que preside la plaza. Allí estuvo el cuartel general de esta policía secreta soviética y de su predecesora, la Cheka, y por su prisión pasaron numerosos presos.

sede KGB Moscú
La sede de la antigua KGB.

Junto al edificio de la KGB está el espectacular centro comercial Mundo de los Niños (Детский мир), que lleva desde 1957 haciendo las delicias de padres y niños con sus seis plantas y más de 200 tiendas. El patio central del edificio llama la atención el gigantesco reloj que llegó a ser el más grande del mundo, con 5.000 piezas y 4,5 toneladas de peso.

La azotea de la juguetería esconde una terraza exterior desde donde se puede observar buena parte de Moscú, especialmente de noche. Una buena oportunidad para ver la ciudad desde las alturas por muy poco dinero.

Continuando la calle Teatral’nyy Proyezd se alcanzan las plazas de los Teatros y de la Revolución, donde se encuentra otro de los hitos del Moscú más conocido por todos: el Teatro Bolshoi. Frente a él, en el lado que corresponde a la Plaza de la Revolución, la estatua de Karl Marx, padre del socialismo.

El último tramo de la calle, antes de regresar a la entrada a la Plaza Roja, esconde el oscuro y sobrio edificio de la Duma Estatal, una de las cámaras parlamentarias del sistema legislativo ruso.

Calle Arbat

La calle Arbat es otra de las calles populosas del centro de Moscú. Se encuentra al oeste de la Plaza Roja y es otro paseo interesante para descubrir el centro de Moscú. En Arbat encontrarás cafés, restaurantes y pequeñas tiendas de recuerdos. El final de la calle te acercará al espectacular edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores, una de las Siete Hermanas de Moscú, los rascacielos de corte estalinista.

Calle Tverskaya

La otrora calle Gorki durante la etapa soviética es una de las vías emblemáticas de Moscú. Parte de la Plaza del Manège, a las puertas de la Plaza Roja, hasta el anillo de los Jardines, en dirección San Petersburgo. Hoy, la calle Tverskaya está considerada una de las más caras del mundo, contando con boutiques, hoteles de renombre y edificios oficiales como el propio ayuntamiento moscovita o el Teatro del Arte. Una buena opción para recorrerla es de noche, cuando la monumentalidad de los edificios destaca todavía más.

El Parque Zaryad’ye

A espaldas de San Basilio, un nuevo parque se ha convertido en un atractivo más para moscovistas y visitantes. El parque Zaryad’ye es un excelente mirador para contemplar el río Moscova, gracias a la pasarela que sobrevuela el río. Pero además, ofrece entretenimiento en sus diferentes espacios y es un buen lugar donde sentarse a descansar, hacer picnic o simplemente contemplar el paisaje local.

parque Zaryad'ye de Moscú
El Kremlin y San Basilio, desde el parque Zaryad’ye.

Río Moscova y catedral de Cristo Salvador

El río Moscova forma un curioso meandro a su paso por el centro de Moscú, con zonas muy agradables para pasear y rincones interesantes para descubrir más esta increíble ciudad. La creación del canal Vodootvodny dividió el río en dos en su parte más céntrica, dejando en el medio una isla, justo delante del Kremlin. Todo formaba parte de un macroproyecto de canales para dar salida a Moscú vía fluvial ¡hacia cinco mares!: el Blanco, el Báltico, el de Azov, el Caspio y el Negro.

El río Moscova con el Kremlin al fondo
El río Moscova con el Kremlin al fondo, desde el puente Patriarcal.
catedral de Cristo Salvador de Moscú
La catedral de Cristo Salvador.

La ribera del Moscova nos conduce hacia el Puente Patriarcal (Patriarshiy most) que une la isla con la catedral de Cristo Salvador, la iglesia ortodoxa más alta del mundo y sede del Patriarca Ortodoxo de Moscú. El templo fue dinamitado en 1931 por orden de Stalin con idea de construir allí el Palacio de los Soviets. La Segunda Guerra Mundial paró el proyecto y la iglesia fue reconstruida en la década de los 90 del siglo pasado.

Desde la catedral parte el anillo de los Bulevares que te conduce hacia calles del centro como Arbat o Tverskaya.

Mercado de Izmailovo

Tras apenas unas horas en Moscú te habrás dado cuenta que las simpáticas matrioshkas te invaden por todos los sitios. No las compres en el centro porque es, literalmente, tirar el dinero. Dedica un día para acercarte hasta el mercado de Izmailovo, en el norte de la ciudad. Encontrarás una auténtica barbaridad de mercado callejero en el interior de un kremlin moderno pero con estética de cuento (fake, vamos). ¡También es un centro de bodas!

Kremlin de Izmailovo en Moscú
Entrada al Kremlin de Izmailovo.

En el mercado de Izmailovo puedes encontrar casi cualquier cosa a muy bajo precio. Desde matrioshkas de todo tipo o souvenirs al uso, hasta antigüedades nostálgicas como cartelería, pines, medallas, periódicos, gorras o viejas señales. Dedícale una buena mañana al final de tu viaje para explorarlo con calma y llevarte un buen recuerdo soviético.

  • Horario de apertura del mercado de Izmailovo: de 9 a 17 horas todos los días.
  • Parada de metro: Partizanskaya (línea 3) o Izmailovo (línea 14)
  • Más información: web oficial del Kremlin de Izmailovo

Museo de la Cosmonáutica

La carrera espacial fue uno de los episodios clave de la Guerra Fría. La URSS tomó la delantera al ser el primer país en enviar un satélite (Sputnik) y un hombre al espacio (Yuri Gagarin). Todos los triunfos y logros rusos en la carrera espacial se resumen en el Museo de la Cosmonáutica, un fantástico espacio que es parada casi obligatoria en una visita a Moscú.

El exterior del museo ya es sorprendente. Con el impactacte Hotel Cosmos delante (inaugurado para los JJOO de Moscú 80), el Monumento a los Conquistadores del Espacio despega del edificio del museo como un cohete de titanio hacia el cielo. Mide 107 metros y fue inaugurado en 1964, siete años después del lanzamiento del Sputnik. A sus pies, el Pasillo de los Cosmonautas, un verdadero memorial en recuerdo a las principales figuras del programa espacial soviético.

Monumento a los Conquistadores del Espacio
El Monumento a los Conquistadores del Espacio y el Museo de la Cosmonáutica.

De puertas adentro, el museo esconde joyas como la cápsula espacial de Gagarin, piedras de la Luna, una bandera de la URSS entregada por el propio Nixon o una curiosidad para los españoles: un mono espacial de Pedro Duque.

  • Horarios de apertura: de 10 a 19 horas (lunes cerrado)
  • Parada de metro: VDNKh (línea 6)
  • Más información: web oficial

VDNH

Casi con el mismo orgullo patrio que la carrera espacial se percibe el vecino VDNH (ВДНХ), acrónimo de Vystavka Dostizheniy Narodnogo Khozyaystva, que significa algo como Exposición de los Logros de la Economía Nacional, aunque también se llama Centro Panruso de Exposiciones. Este concepto que puede sonar un tanto arcaico y poco interesante a nivel turístico, esconde un centro de exposiciones fantástico donde puedes encontrar de todo. Ya solo con pasear por el recinto al aire libre la visita merecerá la pena, con monumentos, pabellones, fuentes y puertas de estilo estalinista a cada paso.

El VDNH es una especie de feria de muestras donde cada antigua república soviética tenía su pabellón donde exponer sus logros y culturas para acrecentar el éxito del modelo soviético. Algunos pabellones de las ex repúblicas todavía mantienen su temática original y son buenos lugares donde conocer un poco más acerca de estos lugares, hoy ya estados independientes, como Armenia, Belorrusia o Ucrania.

fuente de la Amistad de los Pueblos del VDNH
La fuente de la Amistad de los Pueblos, en el VDNH.

Junto a estos pabellones, el VDNH alberga algunos museos muy intesantes, como el de máquinas arcade rusas o el pabellón del espacio. De hecho, en la plaza de la Industria se exhiben varias aeronaves como el cohete espacial Vostok, un Yak-42 o un caza Su-27. El recinto es también un espacio para eventos al aire libre, tales como exposiciones, festivales o shows.

Por supuesto, el VDNH está lleno de referencias y alegorías al socialismo y el trabajo obrero, y cuenta con su propia estatua de Lenin.

  • Días y horas de apertura: recinto abierto durante todo el día. Para algunos museos: consultar horarios específicos.
  • Parada de metro: VDNKh (línea 6)
  • Más información: web oficial

La Colina de los Gorriones y la Universidad

Otro lugar emblemático de Moscú es la llamada Colina de los Gorriones (Vorobyovy Gory), una zona alta cercana al río Moscova en la parte suroeste de la ciudad. Un moderno teleférico que parte del mítico estadio Luzhniki conduce hasta la colina, ofreciendo una magnífica panorámica sobre el río. La Colina de los Gorriones se eleva unos 80 metros y es uno de los mejores miradores sobre Moscú.

teleférico Colina de los Gorriones de Moscú
El teleférico que sube hacia la Colina de los Gorriones.
Vista nocturna Universidad de Moscú
La impresionante Universidad Estatal de Moscú, de noche.

Pero la estrella de la Colina de los Gorriones es la sede de la Universidad Estatal, sin duda uno de los edificios más bonitos y espectaculares de Moscú. Su posición central en lo alto de la colina realza todavía más su altura y su figura. Y es que las dimensiones del edificio son mastodónticas: 240 metros de altura (con la aguja), 36 pisos, 5.000 habitaciones y 33 kilómetros de pasillos. La foto la tendrás que hacer desde lejos, pero después acércate para ver sus detalles. Tardarás un buen rato en dar una vuelta al perímetro del edificio.

Las Siete Hermanas de Moscú

El edificio de la Universidad Estatal forma parte de las Siete Hermanas, los rascacielos estalinistas de Moscú. Las otras seis hermanas se reparten por otras zonas del centro de la capital rusa por lo que seguro que ves alguna otra de cerca. Todas formaban parte de un proyecto para conmemorar el octavo centenario de la fundación de Moscú, celebrado en 1947. Aunque no eran siete, si no nueve, pero dos no pasaron del papel. Encontrarás edificios del mismo corte en Varsovia (Palacio de la Cultura), Kiev o Riga.

El metro de Moscú: el museo bajo tierra

No puedes irte de Moscú sin visitar el más bello museo subterráneo del mundo: el metro de Moscú. Jamás habrías imaginado ver estaciones de metro como estas. No todo el metro moscovita es monumental (las estaciones modernas forman parte de otro estilo), pero sí las paradas principales y antiguas del centro, donde puedes encontrar espectaculares y lujosas decoraciones, no solo de corte socialista.

Algunas de las paradas más bonitas del metro de Moscú son:

  • Kievskaya
  • Komsomolskaya
  • Plóshchad Revolutsii
  • Arbatskaya
  • Slavyansky Bulvar
  • Park Pobedy

No solo te impactará la belleza del metro de Moscú, si no también sus dimensiones. Tiene 14 líneas y unos 400 kilómetros de longitud. Es uno de los más profundos del mundo, alcanzando cotas de 84 metros de profundidad en la estación Park Pobedy (Parque de la Victoria), la cuarta más profunda del mundo, donde hay escaleras mecánicas de 125 metros de largo. El carácter añejo de muchos de sus trenes no está reñido con un eficiente servicio y frecuencias de apenas 1-2 minutos entre trenes.

Esto no es más que una guía de lo indispensable que ver en Moscú, pero como decíamos al principio la capital rusa ofrece muchísimo más que explicaré en nuevos artículos.

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