Raquetas de nieve en Madrid: los minialpes de Navacerrada

Siéntete como un esquimal, a una hora de la capital

M.M.
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La montaña en invierno nos ofrece muchas posibilidades, ya lo sabemos. Esquí, snow, esquí nórdico, senderismo, trineos… pero hay una maravillosa actividad que pasa desapercibida para mucha gente: las raquetas de nieve. Sí, ese artefacto que va debajo de tus pies y que a los neófitos del tema les viene a la cabeza un esquimal de dibujos animados caminando con dos raquetas de tenis. Pues el mundo raquetero es mucho más sencillo. La receta es sencilla: un estado físico decente, ropa de abrigo, unas dosis de ganas y, sobre todo, mucha nieve.

Unos pensarán que lo de las raquetas de nieve no va con ellos. “¿No es duro?” suele ser la primera pregunta. Olvídalo. Como en cualquier actividades, hay niveles para todos.

Otros pensarán que para una ruta con raquetas hay que irse a los Pirineos, a Sierra Nevada o, como mínimo, a alguna estación cantábrica. Sí, hace falta buena nieve. Pero si estás atento al nevadón, que tarde o temprano cae en Navacerrada, aquí disfrutarás como nunca. Porque en la sierra madrileña el manto blanco no solo está para esquiar en Valdesquí, La Pinilla o Puerto de Navacerrada, las raquetas también tienen su sitio y te llevarán por lugares mágicos.

Ruta con raquetas de nieve en la sierra de Madrid

Te ha llamado la atención esto de las raquetas y te apetece saber más. Un par de raquetas no son precisamente caras. “¿Me las compro?” No vayas tan rápido. ¿Acaso te meterías en plena montaña nevada sin ayuda? Piensa que no ves caminos, no hay referencias, más allá de bosques nevados donde perderse y valles con zonas atravesadas por arroyos.

¡Un peligro!

Un peligro si vas así, a lo dominguero, pensando que vas a caminar al monte. Hace falta saber cómo ponérselas, cómo caminar con ellas y, por supuesto, un buen guía que nos dirija y nos lleve a sitios increíbles.

Como en cualquier actividad, la sierra madrileña está plagada de empresas que organizan rutas con raquetas de nieve. Normalmente ofrecen rutas de diferentes niveles, en función de tu nivel físico y tu experiencia con las raquetas. Con el precio ya incluyen el alquiler de las raquetas, por lo que no tienes de qué preocuparte.

En mi caso hice la ruta con Multiaventura Buendía, una empresa especializada en actividades de montaña, aunque puedes encontrar más opciones y ofertas en Yumping.com, un portal de deportes de aventura. ¡El resultado no pudo ser mejor!

El día con las raquetas

La jornada empieza muy temprano. Ya conocemos los atascos de fin de semana en la subida a Navacerrada, así que lo recomendable es estar en Navacerrada a las 7.30 como muy tarde, a tiempo de evitar la caravana y coger aparcamiento.

Tras un pequeño desayuno (incluido en el precio) para hacer tiempo mientras llega todo el mundo, recibimos la explicación del guía sobre el funcionamiento de las raquetas. Es muy sencillo. Apenas hay que encajar correctamente nuestras botas sobre las raquetas, poner los cierres y saber cómo cambiar de posición el talón, en función de si subimos una cuesta o no.

Junto a ellas, el guía proporcionó bastones y polainas a quién lo necesitase, éstas últimas para protegernos de la nieve al caminar. Además, es recomendable vestir ropa de nieve, en mi caso, abrigo y pantalón de esquí resultaron perfectos.

Ruta a Siete Picos

Los emblemáticos Siete Picos eran nuestro objetivo. El día levantaba muy cerrado, una densa niebla se confundía con la gran cantidad de nieve caída días antes, ofreciéndonos un paisaje gris precioso, frío, un tanto sobrecogedor.

La ruta comienza desde el propio Puerto de Navacerrada y asciende por el perímetro de la zona baja de la estación de esquí, en torno a la pista Escaparate. Una leve subida que nos sirve para amoldarnos a las raquetas con el talón armado, para facilitarnos el ascenso. De ahí, continuamos avanzando y ganando altura hasta acercarnos a Siete Picos. Como gran conocedor de la Sierra de Guadarrama, nuestro guía nos explicó curiosidades del entorno que visitamos.

Tras un caldo caliente ofrecido por el propio guía y con Segovia en el horizonte, retornamos por el histórico Camino Schmid, atravesando un precioso bosque cargado de nieve virgen. Las raquetas funcionan a la perfección sobre la nieve polvo, una auténtica maravilla de powder fresco y sin pisar. Alcanzamos el alto del Telégrafo, último hito antes del descenso final al Puerto de Navacerrada. Así transcurrió una magnífica experiencia de cuatro horas que resultó muy fácil y divertida.

Otras rutas con raquetas de nieve en Madrid

No sólo la zona de Navacerrada cuenta con rutas con raquetas en la sierra madrileña. También las encontrarás muy cerca, en el entorno de Cotos, para subir al pico más alto de la Comunidad de Madrid, Peñalara. Otra posible opción, pero en otro sector de la sierra, es en la estación de esquí nórdico de Navafría, otro maravilloso entorno verde donde poder hacer rutas con raquetas. Y si buscas un poco más lejos, en la Sierra Norte, la estación de esquí de La Pinilla también tiene varias opciones.

Y tú, ¿has probado las raquetas alguna vez? ¡Deja tu comentario más abajo!

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