Visitar París en un día

¿Estamos locos?

Vista de la Torre Eiffel, desde lo alto del Arco del Triunfo.
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Visitar París en un día puede parecer un insulto a la inteligencia, una aberración turística sobre una de las ciudades más bellas del mundo. Pero, a veces, surgen necesidades que nos obligan a cuadrar un tour por París en 24 horas. ¿Qué visito? ¿Con qué orden? ¿Me dará tiempo?

El tiempo que he vivido en Francia me permitió experimentar esta práctica y depurarla hasta tal punto que el resultado es más que decente. Por aquel entonces uno vivía en Lille (recuerda mi artículo para visitar Lille), situado a una hora en tren y dos en coche de París, por lo que la excursión de ida y vuelta a la capital francesa era obligada cuando tocaba visita familiar.

Y sí, es posible visitar los principales monumentos de París en un día, sin volverse loco, sin carreras, y dejando una buena perspectiva de lo que es la Ciudad de la Luz.

Cómo visitar París en un día

Suponemos que llegamos a París a primera hora y tenemos intención de permanecer hasta el final del día. En nuestro caso, al vivir en Lille, llegaríamos a París por el norte: a la Gare du Nord si lo hacemos en tren; o por la A1 hacia el barrio de Saint-Denis y Porte de la Chapelle si lo hacemos en coche.

Una de las claves para visitar París en 24 horas es tener una buena planificación, utilizar los diferentes transportes urbanos y reservar las entradas de los monumentos con antelación. Sin estas claves nuestra visita no resultará exitosa.

Orden de la visita de un día a París

Imagina que a las 9 de la mañana llegas a algún punto del centro de París y empieza tu visita exprés. ¿Cómo organizamos la jornada para ver lo básico en un día? El siguiente plan para visitar París en un día es real, probado en persona y con éxito.

Arco del Triunfo

El Arco del Triunfo me parece el mejor lugar donde empezar una visita a París, ya sea corta o larga. Tiene una posición estratégica desde donde nos ofrece una visión perfecta de lo que es la capital: su urbanismo, su arquitectura y su simbología como centro de la grandeur francesa.

Así que, lleguemos a donde lleguemos, la prioridad será desplazarnos hasta la plaza Charles de Gaulle (o plaza de la Estrella, Place de l’Étoile). En metro o RER nos resultará muy sencillo (estación Charles de Gaulle – Étoile ).

El Arco del Triunfo tiene una azotea abierta a sus 50 metros de altura. Desde allí tienes una vista de 360 grados que supera en altura todo el centro de París. Una de las mejores vistas de la ciudad. Es una buena manera de entender el urbanismo parisino liderado por el barón Hausmann: edificios de cuatro o cinco plantas y buhardilla, constantes y uniformes, sin alturas irregulares que rompen la visión. A tus pies, una plaza de donde parten 12 calles, otra de las ideas de Hausmann.

Desde el arco se obtiene una primera vista de la Torre Eiffel que, situada a casi dos kilómetros en línea recta, sorprende por lo grande que se ve. Y también en línea recta, a ambos lados, los otros dos arcos de la ciudad: el Arco del Carrusel y el moderno Arco de la Defensa.

El Arco del Triunfo guarda otra sorpresa al debutante en París. En su piso interior se esconde un pequeño museo sobre la construcción del monumento, erigido para conmemorar la victoria en la batalla de Austerlitz, por orden de Napoleón. En su exterior, las grandes victorias napoleónicas, sus generales, la tumba al soldado desconocido y una placa con el famoso appel de De Gaulle a través de la BBC en plena invasión nazi.

Paseo por los Campos Elíseos

Sobre las 10 de la mañana y desde el Arco del Triunfo emprendemos nuestro paseo triunfal por París. Recorrer la principal avenida parisina, los Campos Elíseos, es un auténtico lujo. Serán cuatro kilómetros caminando por la gran idea proyectada por Hausmann hasta alcanzar las mismísimas puertas del Museo del Louvre. Aquí se celebran manifestaciones, desfiles militares, festejos y la icónica última etapa del Tour de Francia.

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El Arco del Triunfo, al fondo desde la avenida de los Campos Elíseos.

A lo largo de los Campos Elíseos pasaremos por símbolos franceses, que van desde el Grand y el Petit Palais, hasta tiendas de renombre.  La parte final, junto a los jardines de los Campos Elíseos, encontramos la famosa estatua de De Gaulle y la avenida de Marigny que conduce al Palacio del Elíseo, residencia del Presidente de la República.

Será un entretenido paseo que desemboca en la Plaza de la Concordia, la más grande de París, donde fueron ejecutados Luis XVI y María Antonieta. Desde la Concordia solo nos queda penetrar en los Jardines de las Tullerías y atravesar el pequeño Arco del Carrusel para alcanzar el Museo del Louvre.

Desde las Tullerías, a tu izquierda, puedes hacer un pequeño desvío de cinco minutos para conocer la famosa plaza Vendôme. Allí te esperan el Hotel Ritz y boutiques com Chanel, Rolex, Louis Vuitton, Cartier, Mikimoto , Dior o Breguet.

Son las 11:30 de la mañana y ya estamos ante el Louvre.

  • Tiempo de recorrido: 1 hora / 1 hora y media

Museo del Louvre

El Museo del Louvre es uno de los más importantes del mundo, por no decir el que más. Es uno de esos macromuseos en los que un visitante podría caer allí durante horas y horas. Como no es el caso, tenemos que ser selectos con la visita exprés y entender bien el plano para ir al grano de las 10 o 15 obras incontournables que no nos podemos saltar.

paris concordia torre eiffel
El Obelisco de la plaza de la Concordia.

Para conseguirlo, es fundamental reservar entrada con hora asignada para así evitar colas y perder tiempo. Se entra por la Pirámide o por los accesos subterráneos en torno al Arco del Carrusel.

Para ver las obras maestras del Louvre bastará con una hora y media. En el mapa, bien marcados: la Mona Lisa o Gioconda, la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia, Las Bodas de Caná, La Coronación de Napoleón y Josefina, el retrato de Luis XIV, El Juramento de los Horacios, La Balsa de la Medusa, el Código de Hammurabi, la estatua de Ramsés II, el Escriba Sentado o el simbólico cuadro de La Libertad Guiando al Pueblo.

También te puede dar tiempo a pasar por el Louvre Medieval, al principio de la visita, o los apartamentos de Napoleón III, ese mini Versalles de opulencia donde residió el último emperador y monarca francés.

Salimos del Louvre y es la hora perfecta para una breve pausa y comer ese suculento bocadillo que llevamos en la mochila. En el reloj, las 13:30.

La rue de Rivoli

Tras la pausa, seguimos caminando por la famosa rue de Rivoli, famosa por sus tiendas y soportales. Encontrarás tiendas de renombre, famosos hoteles, chocolaterías, cafés y Rivoli fue planteada de nuevo por Hausmann dentro de su plan urbanístico para ser convertida en un eje este-oeste en el corazón de la ciudad.

Así, en apenas 15 minutos de paseo, atravesando el Chatelet y cruzando el Pont Neuf, estaremos en el lugar donde se creía que nació París, la pequeña Île de la Cité (hipótesis que ha perdido fuerza con el paso de los años). Son las dos y media de la tarde y en nuestro plan para visitar París en un día ya hemos conocido tres auténticos símbolos franceses.

Île de la Cité: Notre-Dame y la Sainte-Chapelle

Estamos en el germen de París, el distrito I, la isla donde supuestamente habría nacido la ciudad, y aquí hay tres elementos clave en la historia de la capital. Primero, según cruzamos el puente, uno de los centros históricos del poder francés, el conjunto que forman la Conciergerie (o Palais de la Cité), la Sainte-Chapelle y el Palacio de Justicia.

La Conciergerie representa los restos de la residencia real entre los siglos X y XIV y prisión después. Entre sus notables huéspedes, María Antonieta, encarcelada en 1793. Como el tiempo apremia, dejaremos la visita para otra ocasión.

Al lado, entrando en el complejo del Palacio de Justicia, encontramos una de las joyas parisinas que sí visitaremos: la Sainte-Chapelle. Esta hermosa capilla gótica del siglo XIII contiene un total de 1113 vidrieras y fue ordenada construir por el rey San Luis de Francia con el propósito de albergar las reliquias del monarca, entre ellas, la corona de espinas de Jesucristo. (supuestamente hoy bajo la custodia del capítulo parisino de los Caballeros del Santo Sepulcro).

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Interior de la espectacular Sainte-Chapelle.

Y a escasos cinco minutos de allí, la catedral de Notre-Dame, otro icono parisino. Otro emblema gótico construido entre los siglos XII y XIV, y uno de los monumentos más visitados del mundo. ¡Entra y recorre la nave!

De nuevo, los proyectos del barón Hausmann transformaron la isla, con la demolición de cientos de casas e iglesias con la idea de abrir los espacios. Al contrario que en otras zonas de la ciudad, aquí quizás Hausmann no acertó con sus proyectos y todavía hoy se critica por el patrimonio histórico perdido.

En barco por París

Con la isla ya vista, es turno del principal monumento, la Torre Eiffel. Lo normal sería ir en metro, pero para optimizar todavía más nuestro plan de visitar París en un día, lo haremos en barco por el Sena, una actividad casi obligatoria en todo viaje a la capital francesa. Si bien hacerlo de noche le da un plus, de día es una gran experiencia porque nos permite ver París de otra forma mientras nos desplazamos.

Aunque hay varias compañías de cruceros por el Sena, en el Quai de Hotel de Ville (al pie del ayuntamiento) podrás coger la compañía Batobus, que tiene un billete tipo hop-on hop-off que te permitirá subir y bajar en cualquiera de las paradas durante 24 horas.

barco paris
Ruta circular de la compañía Batobus por el centro de París.

El trayecto hasta la torre es una auténtica joya: el Pont Neuf, el lateral del Louvre, el Pont Royal, el Museo de Orsay, la Plaza de la Concordia, la Asamblea Nacional, Los Inválidos, el puente de Alejandro III, el Grand y el Petit Palais, el Pont d’Alma… En total, un placentero trayecto de poco más de media hora para caer a los pies de la Torre Eiffel. Son las 17 horas aproximadamente.

  • Tiempo de trayecto Hôtel de Ville – Torre Eiffel: 35 minutos
Paris en barco en un dia
El Sena nos sirve de vía de transporte a la vez que nos ofrece una visión distinta de París.

La Torre Eiffel

El principal símbolo de París requiere la máxima prioridad. Para entrar en la Torre Eiffel y no morir en la espera, es primordial reservar entradas con día y hora de acceso. Eso sí, hazlo con varias semanas de antelación. Si no, las colas en taquilla pueden superar las dos horas o directamente te puedes quedar fuera.

La Torre Eiffel tiene tres niveles visitables: la cima, a casi 300 metros de altura; el segundo piso, a 115 metros; y el primer piso, con su suelo de cristal, a 57 metros. Merece la pena comprar el ticket que nos permite subir a la cumbre y recorrer todos los pisos. Incluso podrás bajar caminando desde el segundo piso hasta el suelo, en una sensación única por dentro de los hierros de la torre.

paris torre eiffel a pie
Descender la Torre Eiffel caminando es una experiencia entre hierros muy interesante.

Una visita normal a la Torre Eiffel (con reserva y subiendo a la cima), no debería superar las dos horas, por lo que en nuestro planning a las 7 de la tarde deberíamos estar fuera.

Aunque en este caso no aplica al nuestro plan de París en un día, siempre recomiendo llegar a la Torre Eiffel desde la estación de metro de Trocadéro, al otro lado del río. Esta posición elevada nos permite alcanzar la mejor vista de la torre, sobre todo si llevamos a alguien que no conoce París. A mí, tras decenas de visitas, todavía me impresiona ver la Torre Eiffel desde el Trocadéro.

  • Tiempo de visita a la Torre Eiffel (sin colas y con hora reservada): entre 1 hora y media y 2 horas

Noche en Montmartre

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El Sacré Coeur, de noche.

Una visita a París no está completa si no palpamos un poco de vida bohemia por Montmartre y Pigalle. El Moulin Rouge, el Sacré Coeur, la Place du Tertre, las empinadas calles, los pintores, los bohemios en general… ¿El típico París?

Cogemos el metro en la estación de Bir Hakeim con destino Blanche. Un cambio y apenas media hora de trayecto para llegar a las puertas del Moulin Rouge y los curiosos aires del barrio de Pigalle. Desde allí comenzaremos a subir las calles que nos conducen hasta lo alto de Montmartre. Anochece y la magia blanca del Sacré-Coeur iluminado nos atrapa con los flashazos de Amélie Poulin poniéndoselo difícil a Nino en su búsqueda del álbum de fotos a lo largo de la escalinata.

Por cierto, el café de Amélie está en la calle Lepic (el Café des Deux Moulins), su casa es el número 56 de la calle Trois Frères, y la frutería del señor Collignon (Au Marché de la Butte) está en Trois Frères esquina Androuet.

Anochece y París se enciende al ritmo que dictamina el romanticismo y la calma de Montmartre, hoy un tanto roto por el turismo y las junglas urbanas. Por suerte, algo queda y nos anima a callejear buscando la escondida Place du Tertre, “la de los pintores” como dice la gente.

  • Paseo por Montmartre: 1 hora

Después de pisar Montmartre de noche no nos queda otra que partir. Si es en coche, enhorabuena porque no tienes hora. Si es en tren, espero que hayas cogido el último del día porque, pese a las carreras, visitar París en un día ha merecido la pena.

¿Qué dejamos para otra visita a París?

Está claro que lo de visitar París en un día suena a quimera, pero a veces la necesidad llama a tu puerta y no queda más remedio.

Eso sí, para la siguiente ocasión te quedará pendiente…

  • Asombrarse ante la tumba de Napoleón en Los Inválidos y el Museo Militar.
  • Perderse por el mercado des Halles y vivir el arte moderno en el centro Pompidou.
  • Descubrir cómo una estación de tren es hoy una de los principales galerías de París en el museo de Orsay.
  • Quedarse mudo en Saint-Germain-des-Près y explorar los alrededores de la Universidad de la Sorbona.
  • Sentirse rico paseando por el París de los bulevares, las boutiques y las Galerías Lafayette.
  • Pasear de noche por Le Marais y por Montmartre.
  • Ir hasta el barrio de La Défense y conocer el nuevo París.
  • Conocer el cementerio con más VIPS del mundo en Père Lachaise.
  • Explorar el subsuelo parisino rodeado de miles de calaveras y esqueletos en las Catacumbas de París.
  • Volver al Louvre para seguir descubriendo obras de arte y ver la Mona Lisa una y otra vez.
  • Salir de noche en la estación de Trocadéro y descubrir la Torre Eiffel desde el mejor lugar posible.
  • Sentirse el Rey Sol en el Palacio de Versalles.

Y así sí que podrás decir que has visitado París de verdad.

2 Comentarios
  1. Francis dice

    Buen post Miguel!
    Nosotros estuvimos un fin de semana y tampoco nos dio tiempo a visitar toda la ciudad, pero por lo menos, vimos lo más importante de París.
    A nosotros lo que más nos alucino fue pasear de noche por París, lo hicimos en un tour nocturno que reservamos por recomendación de unos familiares que ya lo habían hecho.
    Lo que más nos llamó la atención fue ver la Torre Eiffel con ese alumbrado tan característico y la Catedral de Notre Dam, para nosotros las joyas de la ciudad.
    Por cierto, por si les interesa a otros viajeros, aqui dejo el tour nocturno que realizamos (https://tourgratis.com/tour/tour-paris-nocturno)
    Muchas gracias por compartir tu guía de 1 día en París y por trasladarnos a nuestro viaje con tus fotos. Saludos Miguel!

    1. Miguel dice

      Muchas gracias por tu comentario, Francis. Para mí París es la ciudad más bonita de Europa y merece la pena una visita de muchos días. En este caso he buscado un concepto alternativo de visita exprés 24 horas, ya que es una situación que se me ha dado en varias ocasiones. ¡Un saludo!

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