Comer en Pontevedra es, al igual que en el resto de Galicia, una auténtica delicia. La variedad que se encuentra en los menús, ya sea en un bar, en una tapería o en un restaurante, es inigualable y constituye una garantía para cualquier tipo de paladar. Te lo dice uno que es pontevedrés y vive fuera, y es que cada vez que vuelvo a mi ciudad disfruto recorriendo estos pequeños templos gastronómicos de ración en ración.
Cuando se visita Pontevedra, al adentrarse en el casco antiguo uno se da cuenta de la multitud de bares que pueblan cada plaza y cada callejuela de este conjunto histórico. No es fácil decidirse por uno de ellos para comer o cenar. No te preocupes, en las próximas líneas te contaré dónde comer en Pontevedra desde el punto de vista de alguien que es de aquí, los sitios que más me gustan y que recomiendo cuando vienen amigos de visita.
Muchos de los que visitan Galicia buscan el reclamo del marisco, pero las tasquitas del centro de Pontevedra no se especializan exclusivamente en este manjar (que también), si no que ofrecen la gastronomía tradicional gallega, casera, sencilla, donde el producto es el auténtico rey. Así, podemos encontrar desde una exquisita empanada, una tortilla perfecta, unas almejas de la ría o un buen plato de zorza. Y de ahí, para arriba.
Ir de chatos por Pontevedra es tradición y muchas de sus tascas animan a ello. Algunas son ya centenarias, mientras que otras se han ido incorporando a los pequeños locales del centro histórico a lo largo de los años. Como todo en esta ciudad, la mejor manera de descubrirlo es paseando.

Pero Pontevedra no permanece al margen del marisco de las Rías Baixas y, por supuesto, también tiene sus rincones de este preciado manjar. En la ciudad y su entorno hay verdaderas referencias de la alta gastronomía gallega que no pueden pasar desapercibidas. Incluso en la ciudad tenemos algún restaurante de cocina internacional premiado al más alto nivel. Tras esta introducción, el hambre acecha así que remángate y toma buena nota de mis bares y restaurantes para comer en Pontevedra.
En este post descubrirás...
- 1 ¿Dónde comer en Pontevedra?
- 1.1 Tascas y tabernas antiguas
- 1.2 Taperías, bares de tapas y raciones
- 1.3 Vinotecas
- 1.4 Restaurantes tradicionales y marisquerías
- 1.5 Restaurantes clásicos y modernos
- 1.6 Otros restaurantes
- 1.7 Bocadillos y hamburguesas
- 1.8 Las mejores panaderías y pastelerías de Pontevedra
- 1.9 Heladerías
- 1.10 Furanchos
- 1.11 Restaurantes rurales
¿Dónde comer en Pontevedra?
La selección de bares y restaurantes donde comer en Pontevedra está basada en mis gustos con los locales que considero una garantía para comer muy bien por poco dinero, así como otros que son de interés para hacernos una idea de lo que esta villa puede llegar a ofrecer.
Tascas y tabernas antiguas
Lamentablemente es un genéro de bar que poco a poco se va perdiendo en todas las ciudades. En Pontevedra resisten unos cuantos en los que el paso del tiempo no ha logrado alterar ni su estética ni su espíritu. Los más reconocidos son:
- Casa Verdún: uno de los bares más antiguos, fundado en 1909, con un interior de piedra y madera muy acogedor y con una decoración muy particular. Dotado de una amplísima carta, el Verdún destaca por su amplia selección de quesos y embutidos, así como por otros platos como el revuelto de setas o la tortilla de patata. Cocinan de manera excepcional. Y un apunte para los del gin-tonic: preguntad por su interminable lista de ginebras. Una referencia que no debe faltar en tu visita.
- Parvadas (Casa Fernández): no tiene pérdida, por fuera se anuncia simplemente como «Bar» y está escondido a espaldas de la iglesia de la Peregrina. Es todo un símbolo de los bares pontevedreses. Renovado recientemente (no le ha venido mal), perdió un poco la esencia del vino de barril en cunca (taza) pero mantiene el espíritu del local con raciones tradicionales gallegas a precio asequible y su delicioso patio interior secreto cubierto por una parra en donde cenar a la fresca en una noche de verano. Un oasis al lado de la Peregrina.
- La Navarra:
una de las tabernas históricas de Pontevedra, fundada en 1925. Vinos y embutidos en unas paredes que rezuman historia. Todo un símbolo de la ciudad donde todavía se recuerdan las tardes mágicas de aquel Pontevedra CF que militó en Primera División.Cerrado en 2025, año de su centenario. - Bodegón O Xamón: fuera del casco histórico, pero muy cerca, O Xamón es el clásico viejo bodegón donde tomar un buen vino y acompañarlo de jamón, quesos, tortilla…


Taperías, bares de tapas y raciones
Es quizás el bar más habitual en el centro histórico de Pontevedra. Esa casa de comidas familiar tan gallega que cubre una amplia variedad de carnes, pescados y mariscos, tanto como plato como ración para compartir, a precios asequibles. La mayoría de taperías se encuentran en el casco histórico, en lugares como la plaza de la Leña, la plaza de las Cinco Calles, la plaza de la Verdura, o las calles Figueroa o Real. Son magníficos sitios donde comer barato en Pontevedra.
- Pitillo: un bar indispensable en la memoria colectiva de los pontevedreses, abierto en 1939 aunque ya no esté en su ubicación original. Un bar que ganó su nombre porque ponía un pitillo por cada café en sus primeros años, en plena posguerra. Se dice que no eres de Pontevedra si no has ido al Pitillo. Así ya lo hacían los jugadores del Pontevedra de Primera División. Tapería para pedir raciones de bar, como zorza, calamares, mejillones, xoubas y zamburiñas, además de su fantástica tortilla.
- Estrella: es mi visita obligada cada vez que voy a Pontevedra. Otro clásico de la ciudad que da de comer desde 1976. Posición estratégica en el entorno de la plaza de la Herrería, en la famosa rúa Figueroa, una callejuela con mucho encanto nocturno plagada de bares. Perfil muy similar al Pitillo, con platos caseros cuya calidad nunca falla. Los calamares y la tortilla son obligatorios aquí.
- Kamelia: es la versión moderna del Estrella. Está justo al lado, la carta cambia un poco, pero el buen hacer es el mismo. Es un buen plan B si el Estrella está completo. El local tiene un aire más moderno, por si prefieres huir de la tasca de toda la vida.
- Casa Fidel ‘O Pulpeiro’: la referencia pulpeira pontevedresa. Por dentro sigue siendo el mismo bar de siempre, fundado en 1956. Acuden parroquianos, forasteros y peregrinos a Santiago en la búsqueda de la ración de pulpo. Suele estar lleno, por lo que conviene reservar con bastante antelación, sobre todo en verano.
- A Taberna de Félix: otra de mis paradas habituales, también en la rúa Figueroa. Félix y su mujer llevan 40 años dando raciones honestas, con una relación calidad/precio impecable para comer un poco de todo sin dejarnos el bolsillo. Buenos calamares, buena tortilla, buenos pescaditos. No se puede reservar, pero como no tiene la fama de otros, al final se acaba encontrando una mesa libre.
- La Estafeta: otro de mis preferidos, al final de la calle Real, muy cerca del puente del Burgo. Es un restaurante de raciones. Mis favoritas, la croca y los chipirones a la plancha. Cuenta con una amplia carta de vinos y una gran terraza.
- O Cruceiro: un bar infalible, en la famosa plaza de las Cinco Calles (Cinco Rúas). Calidad a buen precio. El calamar a la plancha cae siempre aquí, aunque la amplísima carta de este restaurante da juego en cada visita.
- Os Carballos: una de las múltiples taperías de la plaza de la Verdura. Minúsculo, pero si caes por esta populosa plaza llena de bares es una de las mejores opciones.
- Pulpería As Campás: el plan B para tomar pulpo de pulpeira por si falla Fidel. Sitio agradable, moderno y con una amplia carta que incluye churrasco.
- Bar Premio: otro clásico, aunque fuera del casco histórico. Muy añejo, merece la pena para tomar unos vinos con un pincho. Su tortilla, muy poco hecha, es extraordinaria. Un buen sitio si no te quieres meter en la zona más turística que pasa desapercibido en pleno centro.


Vinotecas
- Bagos: una de las mejores vinotecas con una excelente selección de vinos. Está en un local subterráneo que conserva los restos de la antigua muralla medieval de la ciudad.
- Casa Sada: si te apetece darte el gusto y probar unos vinos con alguna delicatessen, pásate por aquí.
Restaurantes tradicionales y marisquerías
No son ni bares de raciones ni restaurantes de postín, pero en Galicia son de lo más habitual y de los mejores sitios donde comer comida casera. Tienen una estética tradicional y sencilla, son regentados por una familia, a los mandos de cocina y barra, y se caracterizan por un producto de primera calidad a un precio ajustado.
- Rianxo: uno de los restaurantes de toda la vida. Siguen sirviendo buenas comidas según lo que haya en el mercado y con ese toque de cocina casera. En plena Plaza de la Leña, en una de las casas más emblemáticas.
- Galicia 2000: si quieres ir a un restaurante popular donde va la gente local desde hace años, el Galicia 2000 es tu sitio. Platos bien cocinados, de esos que saben a casa. Es uno de los restaurantes más baratos de la ciudad, e incluso tienen plato del día para hacerlo más económico. Además, sus ajustados precios no les impiden contar con varias opciones de marisco en la carta.
- O Cañón de Pau: el típico restaurante familiar donde vas a comer siempre bien. Platos sencillos pero sabrosos a bajo precio.
- A Nova Cepa: está en las afueras, entre Pontevedra y Combarro, pero el viaje hasta allí merece la pena. Un restaurante familiar famoso por sus zamburiñas (excepcionales) entre otras especialidades. La terraza exterior mira hacia la ría.
Restaurantes clásicos y modernos
Ya si queremos un restaurante de corte clásico, algo más elegante o, incluso, darnos un homenaje en un estrella Michelin, tenemos varias opciones donde comer en Pontevedra al más alto nivel.
- Casa Román: uno de los restaurantes emblemáticos de la ciudad y referente en Galicia, Casa Román ofrece la clásica cocina gallega de restaurante. En la carta, una amplia selección de pescados y mariscos, desde nécoras o almejas hasta percebes, centollos o bogavantes.
- El Cafetín: en la Alameda de Pontevedra, el Cafetín tiene mesón y restaurante en sus diferentes espacios. Han ganado varios años el concurso de tapas de Pontevedra y de Galicia por su creatividad. Tienen un menú con toques contemporáneos.
- Eirado da Leña: es el único estrella Michelin de la ciudad, de la mano del chef Iñaki Bretal. Menús degustación a precio ajustado si los comparamos con otros chefs reconocidos. Si se os va de precio, su vecino Loaira es la versión tapeo del mismo equipo gastronómico.
- Noro: las veces que fui a este restaurante salí encantado. Pequeño, íntimo, tranquilo y con una cocina de diez. Se nota que todo lo hacen con cariño, el de dos amigos de toda la vida que se juntan para hacer su proyecto gastronómico. Uno en los fogones y el otro en la barra. El arroz cremoso de choco de la ría y la cazuela de pulpo con queso Arzúa-Ulloa están brutales.
- Alameda 10: un clásico de la ciudad con dos tenedores donde encontrar grandes platos con toques innovadores, como las cocochas de merluza o la ensalada marinada de lubina. Su amplia bodega en otra de sus señas de identidad.
- Padal da Santiña: este restaurante de cocina fusión ha ido ganando enteros como referencia gastronómica en la ciudad. Está en un lugar envidiable (avenida de Santa María) y propone platos con sabores sorprendentes. Si quieres huir de los sabores de las tascas pontevedresas, el Padal es una gran opción.
- Casa Solla: el primer restaurante gallego en ganar una estrella Michelin (1980) está muy cerca de Pontevedra, a escasos 3 kilómetros en Poio. Pepe Solla es el chef más conocido de Galicia y una referencia a nivel nacional. Cogió el restaurante de sus padres, artífices de ganar la primera estrella en 1980, para darle un giro moderno, sin olvidar lo más importante de la gastronomía gallega: el producto.
- Pepe Vieira: otro restaurante con estrella Michelin en los alrededores de Pontevedra. Está unos kilómetros después que Casa Solla, en la localidad de Raxó. Un espectacular local que mira a la ría de Pontevedra con Xosé Cannas (Pepe Vieira) a los mandos. Tienen tres menús diferentes.

Otros restaurantes
- Il Piccolo: elegido el mejor restaurante italiano de Europa y el segundo del mundo (fuera de Italia, claro), según el organismo Ospitalità Italiana. Estos premios los ganó Il Piccolo en 2013, todo un reconocimiento internacional para su creador, el napolitano Francesco Iannelli, afincado en Pontevedra desde finales del siglo pasado. Por cierto, Il Piccolo perdió la final mundial del premio ante un restaurante de Nueva York. Un clásico italiano entre los pontevedreses.
- Crepería Cre-Cotte: en plena calle Real aparece esta crepería moderna, agradable y con una buena variedad de crepes.
- La Gastroteca del Mercado de Abastos: el mercado municipal (calle Sierra) ha transformado su primera planta en un pequeño espacio gourmet, con puestos de comida de diferentes especialidades. En alguno de ellos puedes llevar el marisco recién comprado en el mercado para que te lo cocinen. Merece la pena explorar.
- Granxa do Costado: una fantástica finca con casa de piedra y hórreo en las afueras de la ciudad alberga este restaurante especializado en carnes a la parrilla. Los calamares en tempura son una delicia. Cuenta con una carta de vinos es inmensa. El espacio exterior es una maravilla.


Bocadillos y hamburguesas
- Tío Gilito: la bocadillería más famosa de Pontevedra. Bocatas, hamburguesas, perritos… La carta es enorme y el pan chapata es una delicia. Si quieres dar una oportunidad a comer de bocadillo, ve aquí.
- La Pepita: esta cadena de hamburgueserías gallega es toda una referencia para los amantes de las burguers gourmet. La Pepita Rianxeira, con queso San Simón, es de otra dimensión.
Las mejores panaderías y pastelerías de Pontevedra
Ya sabemos que el pan en Galicia alcanza la gloria casi al nivel del marisco y que es un complemento fundamental de numerosos platos gallegos. Por no olvidarnos de la empanada, todo un primer plato en familias y restaurantes. Y si hay buen pan, posiblemente haya buenos postres. Estas son las mejores panaderías y pastelerías de Pontevedra:
- Confitería Capri (la de la calle García Camba 9). Artesanos del dulce desde 1963. Sus tartas y pasteles son la auténtica referencia para cualquier celebración. Entre sus indispensables hay tres que no podremos pasar por alto, la tarta rusa, postre por antonomasia de Pontevedra, el dragón de Navidad y la tarta de nata con fresas.
- Confitería Solla. Otra de las pastelerías con más renombre de la ciudad, fundada en 1967. También elaboran la tarta rusa, el dragón o su famosa tarta de milhojas.
- Panadería Anxemí: todo lo que sale de este horno está bueno. El pan, sus fabulosas empanadas o cualquier tarta o pastel están impecables. ¡Incluso los bocadillos!
Heladerías
- Vía Véneto: posiblemente, la mejor heladería de Pontevedra. Helados de leche fresca gallega con potentes sabores a fruta (de verdad). En la calle de la Oliva.
- Bico de Xeado: helados cremosos de leche fresca como nunca antes habías probado con recetas originales como el de arroz con leche, el de licor café o el de hierbabuena con pepitas. Aunque parezcan simples, los helados de nata o fresa están increíbles.
Furanchos
¿Qué decir de los clásicos furanchos? Pontevedra y las Rías Baixas son zona de vino (albariño) y el entorno de la ciudad está plagado de estos ¿bares? ubicados en casas de la gente. El furancho es un establecimiento familiar autorizado a vender el excedente de vino de su propia cosecha, al que acompañan con algunas tapas sencillas. Es toda una experiencia que solo abre algunos meses, normalmente tres meses entre febrero y julio.
Unos kilómetros más lejos de Pontevedra, las zonas de Meis y Redondela albergan numerosos furanchos, algunos muy populares. Tanto en Google Maps como en internet hay bastantes referencias de furanchos por la zona de Pontevedra. Por carretera es difícil localizarlos ya que apenas están señalizados.
Restaurantes rurales
A veces apetece salir de la ciudad unos kilómetros para disfrutar de una comida al aire libre. Nada como explorar el denso rural pontevedrés, donde encontraremos numerosos restaurantes donde comer bien.
- A de Paco: este restaurante sorprende en tu primera visita porque no te lo esperas. Un antiguo furancho muy cercano a la ciudad, en la parroquia de Salcedo. Incluso puedes ir caminando desde el centro dando un paseo. Tiene un gran jardín exterior muy agradable en verano. Están especializados en pescados y mariscos que traen de la lonja cada día. Su rodaballo al horno es una delicia y las tartas son caseras, todas espectaculares, en particular la de galleta Lotus. El vino es de sus propios viñedos y buena parte de las hortalizas y verduras proceden de su huerto.
- La Gruta: una casona con más de 300 años alberga este restaurante situado en la parroquia de Santa María de Xeve, en el rural pontevedrés. Las diferentes estancias de la casa sirven de particulares comedores, mientras en el exterior un gran jardín aguarda como terraza y espacio para eventos. En la carta, especialidades gallegas como empanada, carne de croca, cocino de cerdo celta o pulpo.
- O Eirado das Margaridas: en el vecino Poio, pero muy cerca de Pontevedra, está este bonito restaurante ubicado en una agradable casa de piedra con jardín. La carta ofrece una amplia variedad de carnes, pescados y mariscos, calidad sin experimentos, una cocina muy tradicional.

Ya hay algunos nuevos restaurantes modernos que incluir en la lista, como Kutun, Icewolf o la culpa de la gula; pero en general es una lista acertada y fiable!
Hola Pablo, muchas gracias por tu comentario. Por supuesto, hay muchos más sitios buenos como los que comentas. He querido hacer una lista como pontevedrés que soy, los bares y restaurantes a los que llevaría a amigos de fuera. Saludos!
Hola Miguel, estaba buscando informacion sobre donde comer en Pontevedra y quisiera agradecerte porque he encontrado todo lo que estaba buscando y mas gracias a tu blog. En octubre estaremos recorriendo por primera vez por todo Galicia procedentes de Portugal degustando toda la gastronomia gallega. Gracias de nuevo y un saludo de un Uruguayo que ama Espana.
Gracias por tu comentario, me alegra que mi artículo te haya sido útil. Todos los lugares son buenas referencias para comer en Pontevedra aunque hay muchas más. Vivimos en una ciudad que es una joya, también a nivel gastronómico. Te deseo una feliz visita. ¡Saludos!